¿Vas a comprar un móvil nuevo? Puede que ya incluso hayas elegido el teléfono inteligente que quieres comprar. Pero aún así. Todavía hay variantes, como por ejemplo elegir el color del smartphone, y es algo relevante. ¿Cómo elegir el color de tu nuevo móvil?
Elige el acabado del smartphone
En primer lugar, debes elegir el acabado de tu móvil. Un ejemplo claro de por qué esto es relevante es el iPhone 7. La versión negro brillante es aparentemente bonita. Pero una vez que la tenemos podemos ver que casi parece de plástico, y además, es muy fácil rayarlo. Así, comprar la versión en color negro brillante supone adquirir una versión con un acabado más bien frágil. Pero si elegimos alguno de los otros colores, tendremos el acabado estándar del iPhone.
Piensa en CMF (color, material y acabados): un acabado mate suele disimular mejor las huellas dactilares y ofrece más agarre, mientras que uno brillante resalta los tonos pero marca más las huellas. Además, el mismo color cambia según el material: aluminio, vidrio o cerámica muestran la tonalidad de manera distinta, y no todos resisten igual los microarañazos.
Un color clásico
A partir de aquí, tenemos la opción de elegir un color clásico para nuestro smartphone o un color algo diferente. Entre los colores clásicos tenemos el negro, el blanco, el plateado y el dorado. Pero hoy en día es posible encontrar versiones en colores azul, rojo, rosa, o verde. A priori, podría ser simplemente elegir el color que más nos guste. Pero hay que tener en cuenta más factores.
- Negro: elegante y sobrio; disimula bien arañazos y huellas; encaja con un estilo profesional.
- Blanco: sensación de limpieza y minimalismo; puede mostrar antes la suciedad o el desgaste.
- Plata/Gris: muy versátiles, combinan con cualquier accesorio y ocultan imperfecciones casi como el negro.
- Azul: transmite calma y confianza; hay tonos formales y otros más creativos.
- Rojo: elección llamativa y con carácter; ideal si quieres destacar.
También existen gamas pastel (menta, melocotón) y tonos vivos (magenta, naranja) que reflejan más la personalidad. Si prefieres discreción, apuesta por neutros; si buscas identidad visual, valora colores distintivos o ediciones especiales.

¿Vas a vender el móvil?
Si piensas vender el móvil, o al menos lo consideras una opción, debes tenerlo en cuenta para elegir el color en el que quieres comprar tu smartphone. Los colores más clásicos son los que tienen más posibles compradores y quizás sea más sencillo vender el móvil si lo has comprado en una de estas versiones. Sin embargo, las versiones en colores más vivos suelen venderse a un precio superior.
Valora la demanda: neutros (negro, plata, blanco) amplían el público objetivo. Los tonos exclusivos o de edición limitada pueden mantener mejor el precio, pero su comprador es más específico. Además, algunos distribuidores ajustan el precio por color según stock o promociones, así que comparar compensa.
Calor, materiales y fundas
La física es clara: los colores oscuros absorben más radiación solar. Si lo usas mucho al aire libre, un teléfono oscuro se calentará antes que uno claro. Ese calor acaba afectando a la batería y al rendimiento (throttling), por lo que conviene elegir tonos que reflejen mejor la luz si sueles exponerlo al sol.
La funda también influye. Importa más el material y el grosor que el color: fundas muy gruesas o poco transpirables retienen calor. Prioriza opciones finas, con buena disipación (materiales que no sellen en exceso) y evita cubrirlo cuando el dispositivo ya está caliente por juegos, GPS o carga rápida.

Analiza todo el diseño del móvil
También tienes que tener en cuenta el diseño del smartphone. Por ejemplo, si bien es posible que el smartphone sea de un color concreto, es posible que el marco de la pantalla sea de un único color. Por ejemplo, todas las versiones del Samsung Galaxy S8 cuentan con el marco de la pantalla de color negro. Así, es posible que quieras comprar la versión de color negro para que todo el teléfono inteligente sea del mismo color.
Si el frontal tiene biseles delgados, un color oscuro en marco y frontal hace que la pantalla parezca más continua. En cuerpos metálicos, los tonos claros realzan los reflejos y líneas del diseño. Revisa también la isla de cámaras y el tono del chasis: la coherencia cromática mejora la percepción de calidad.

Un último apunte: la personalización con fundas permite cambiar la estética sin renunciar a la protección. Puedes escoger un color base práctico (por calor, marcas o reventa) y variarlo con accesorios. Si equilibras psicología del color, uso en exteriores, materiales y reventa potencial, acertarás con un acabado que te guste hoy y siga siendo buena idea dentro de unos años.


