ARM Cortex-A35 en smartwatch: eficiencia real, rendimiento y futuro en wearables

  • Cortex-A35 prioriza la eficiencia con ARMv8-A de 64 bits, consumos por debajo de 125 mW y hasta 90 mW a 1 GHz en 28 nm.
  • Soporta big.LITTLE y HMP, permitiendo usar todos los núcleos o solo uno para ahorrar energía según la carga.
  • Cachés configurables (L1/L2) mejoran latencia y fluidez; el núcleo es más pequeño y eficiente que A53.
  • Frente a A32 y A320, A35 equilibra 64 bits y bajo consumo para wearables, con ventajas claras en autonomía.

Procesadores eficientes para smartwatch con ARM Cortex-A35

La insistencia de los fabricantes para poner en el mercado accesorios wearables como los smartwatch, ha sido tal que finalmente ya son unos productos muy conocidos y que van aumentando su cuota de mercado (lentamente, eso sí). El caso es que desde hace tiempo se viene trabajando en conseguir nuevos procesadores que estén específicamente pensados para estos dispositivos, y esto será posible debido al lanzamiento de ARM Cortex-A35.

De forma oficial se ha presentado esta CPU que será parte de los SoC (System on Chip), junto con la GPU por poner un ejemplo. Esta se incluirá en productos como los relojes inteligentes y, debido a que están pensados para ser la mejor opción posible para este tipo de productos, lo que se ha buscado es la mayor eficiencia energética. Un excelente detalle, ya que las baterías de los smartwatch no son, precisamente, de una gran carga.

Comparativa ARM Cortex-A53 frente a Cortex-A53

La compañía que ha desarrollado el ARM Cortex-A35 ha indicado que el consumo máximo está por debajo de los 125 mW, por lo que incluso es menor que las arquitecturas ARMv7, sin que por ello no se dejen de ofrecer opciones avanzadas como la compatibilidad con 64 bits (ARMv8-A), algo clave para obtener el mejor rendimiento con plataformas como Wear OS (antes Android Wear). El caso es que con una frecuencia de 1 GHz, se puede trabajar con consumos de 90 mW gracias a su tecnología de fabricación de 28 nanómetros, lo que significa un salto importante y que puede llegar casi a duplicar la autonomía de los relojes inteligentes actuales.

Eficiencia, ARMv8-A y memoria caché en wearables

ARM posiciona a Cortex-A35 como sucesor directo de los Cortex-A5 y A7 en la gama de “ultra alta eficiencia”, manteniendo un enfoque muy agresivo en el bajo consumo sin renunciar a la compatibilidad de 64 bits. A nivel de memoria, el diseño permite configurar entre 8 y 64 KB de caché L1 (datos e instrucciones) y entre 128 KB y 1 MB de caché L2, rangos que ayudan a reducir accesos a memoria externa y a mejorar la latencia efectiva en tareas típicas de un reloj conectado. De forma general, una caché L1/L2 más grande favorece un rendimiento de CPU y del sistema más rápido; y en plataformas con subsistemas compartidos de memoria, un nivel adicional (L3 o cache compartida del clúster) también puede elevar el rendimiento global al disminuir cuellos de botella.

Otros detalles del ARM Cortex-A35

Uno de los más curiosos es que es posible combinar esta CPU con otras más potentes como por ejemplo Cortex-A72 o Cortex-A57, utilizando para ello la funcionalidad big.LITTLE. Esto puede dar como resultados configuraciones muy adaptables para diferentes productos, como pueden ser los reproductores multimedia -o televisores-, donde opciones tipo tri-cluster son de agradecer para conseguir reducir el consumo.

Novedades destacadas en ARM Cortex-A35

Además, conviene destacar la evolución hacia Heterogeneous Multi-Processing (HMP), una versión avanzada de big.LITTLE que permite usar todos los núcleos a la vez cuando la carga lo requiere, o activar un único núcleo para tareas ligeras. Esta flexibilidad se traduce en un mejor equilibrio entre potencia y autonomía: rendimiento sostenido cuando hace falta y ahorro extremo el resto del tiempo, algo esencial en wearables.

Sin meternos en opciones como la cantidad de memoria que se ofrece en cada uno de los niveles de memoria internos de la CPU, lo que sí se ha confirmado es que el nuevo ARM Cortex-A35 ofrece un 10% menos de consumo global que la arquitectura ARMv7 aumentando la potencia real en un mínimo del 6% (con picos del 40%). A esto se suma que el núcleo es aproximadamente un 25% más pequeño que un A53, con hasta un 32% menos de consumo y un 25% más de eficiencia, factores que facilitan diseños compactos y térmicamente estables para relojes.

Las configuraciones habituales serán de cuatro núcleos de un funcionamiento conjunto, y con unas dimensiones físicas muy inferiores, lo que permitirá que sea de la partida este producto en dispositivos muy pequeños como el LG Urbane.

Avance de ARM Cortex-A35 respecto a ARMv7

Llegada al mercado

La llegada al mercado de ARM Cortex-A35 (con nombre en clave NEON) se sitúa en la segunda mitad del año de su presentación, por lo que es a partir de ese periodo cuando diferentes fabricantes de procesadores, como por ejemplo Qualcomm o MediaTek, pueden darle uso en modelos concretos. Pero, lo que está claro, es que los grandes beneficiados con este nuevo componente son los smartwatch, debido a su bajo consumo y tamaño.

Contexto: Cortex-A35 frente a Cortex-A32 y la nueva ola Cortex-A320

En el catálogo de ARM conviene ubicar bien estas piezas. Cortex-A32 prioriza la máxima eficiencia manteniéndose en 32 bits, ideal para dispositivos embebidos mínimos; Cortex-A35 añade el salto a 64 bits con ARMv8-A, lo que lo hace especialmente atractivo para wearables y IoT con necesidades modernas de software; y, más recientemente, Cortex-A320 en Armv9 apunta a IoT e IA de borde, mejorando notablemente la relación rendimiento/consumo.

Según datos oficiales, Cortex-A320 ofrece una eficiencia hasta un 50% superior respecto a generaciones previas de su segmento y un rendimiento alrededor de un 30% superior frente a A35, apoyándose en predictores de bifurcación más eficaces, prefetchers y mejoras del sistema de memoria. Este micro integra opciones de NEON y SVE2 para vectorización, admite tipos de dato como BF16 y puede configurarse entre 1 y 4 núcleos, con cachés L1 de hasta 64 KB y L2 de hasta 512 KB. En clústeres con DSU optimizada (como DSU-120T), la caché L2 y la TLB L2 pueden compartirse, y la interfaz AMBA5 AXI de 256 bits ayuda a mantener un buen ancho de banda hacia memoria externa.

Para el usuario final, todo esto se traduce en relojes más rápidos al abrir apps y registrar actividad, con un menor consumo en reposo, navegación por menús más fluida gracias a cachés bien dimensionadas y una gestión térmica más sencilla que evita caídas de rendimiento por calor. Y para los fabricantes, más margen para incluir sensores, radios y pantallas sin penalizar la batería.

La apuesta por núcleos de ultra eficiencia como Cortex-A35 sigue siendo clave en relojes inteligentes: equilibra potencia y autonomía con una base de 64 bits y mejoras en caché y multiprocesamiento heterogéneo. Aunque existan opciones más modernas para otros usos, A35 mantiene su valor donde importa exprimir cada miliwatio sin sacrificar experiencia.

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