Era cuestión de tiempo que la compañía Corning, conocida por ser la que crea la protección Gorilla Glass que se utiliza en muchas de las pantallas de los teléfonos y tablets, se decidiera a desarrollar una evolución de su producto. Y se acaba de conocer de forma oficial que esto es así, ya que se ha anunciado que se trabaja en el denominado Project Phire.
Lo cierto es que el reinado de Corning, compañía en la que Samsung tiene una participación relevante, estaba en entredicho desde que la llegada del cristal de zafiro como producto de protección para dispositivos móviles es una realidad. Cierto es que Apple finalmente no la ha utilizado de forma masiva (incluso su fábrica de Arizona parece ser que finalmente se convertirá en un centro de datos), pero otros fabricantes como Huawei sí que lo han utilizado en terminales puntuales. El caso, es que la evolución estaba cantada y es una realidad.
Durante mucho tiempo se rumoreó que grandes marcas adoptarían pantallas de zafiro en sus teléfonos estrella; incluso circularon vídeos de pruebas extremas en los que se disparaba, acuchillaba o se pasaban vehículos por encima de supuestos paneles para demostrar su dureza. No es casual: el zafiro es el segundo material más duro de la naturaleza tras el diamante, lo que le otorga una sobresaliente resistencia a los arañazos. Sin embargo, su comportamiento ante los impactos, los costes de producción y el peso han frenado su adopción masiva, quedando en usos selectivos como algunos modelos de relojes inteligentes o teléfonos muy específicos.
Un directivo es quien lo ha anunciado
Pues sí, un ejecutivo de Corning –James Clappin– es el que ha indicado que se trabaja en Project Phire, del que no se conocen muchos datos técnicos, pero según esta persona "ofrecerá una protección muy superior a la que Gorilla Glass 4 permite y, además, no tiene nada que envidiar a la resistencia frente a los arañazos que tiene el zafiro". De ser así, es posible que estemos ante un producto casi definitivo para los dispositivos móviles.
Clappin realizó el anuncio en una reunión con inversores, subrayando que el objetivo es combinar lo mejor de ambos mundos: resistencia al rayado tipo zafiro y tenacidad en caídas propia de Gorilla Glass. Corning recuerda que el zafiro soporta muy bien el rayado, pero es más proclive a agrietarse cuando sufre golpes desde cierta altura. Gorilla Glass 4, por su parte, se diseñó específicamente para mejorar el comportamiento frente a impactos manteniendo un grosor muy contenido (en su iteración más delgada llega a cerca de 0,4 mm), algo clave en smartphones actuales.
- Resistencia a los arañazos: el zafiro destaca en este apartado y Project Phire promete acercarse a ese rendimiento.
- Resistencia a impactos: Gorilla Glass ha sido la referencia; Phire aspira a igualar su capacidad ante caídas.
- Coste y producción: el zafiro requiere procesos más complejos y costosos; Corning busca una opción más eficiente para los fabricantes.
- Grosor y peso: los paneles ultradelgados y ligeros son críticos; el enfoque de Corning pone énfasis en no sacrificar diseño.
Y esto último es muy importante, ya que es donde su producto actual pierde frente al cristal de zafiro, ya que con el paso del tiempo Gorilla Glass se desgasta y, por lo tanto, pierde robustez (en especial a la hora de proteger frente a los mencionados arañazos). Por lo tanto Project Phire será lo mejor que hasta la fecha ha puesto Corning en el mercado y su reinado no se verá ensombrecido.
El movimiento encaja con la estrategia de Corning: seguir siendo la referencia en protección sin abandonar su negocio principal en fibra óptica y componentes para pantallas. Los cristales protectores crecieron desde un experimento hasta convertirse en una línea clave, y Project Phire refuerza ese posicionamiento para no ceder terreno en segmentos como los wearables, donde el zafiro ha gozado de prestigio por tradición relojera.
¿Poca vida para Gorilla Glass 4?
Lo cierto es que este anuncio puede propiciar que las compañías, al menos en sus modelos más importantes, ya no deseen utilizar Gorilla Glass 4 (que, ciertamente, en la actualidad no está presente en muchos modelos). Por lo tanto, la última iteración de la protección de Corning puede quedar obsoleta para la gama alta este mismo año, ya que se espera que Project Phire sea una realidad en el año 2016.
En realidad, desde la propia Corning se sugiere que Phire coexistirá con Gorilla Glass, ofreciendo a los fabricantes dos opciones según prioridades de diseño y coste. La tendencia a smartphones más delgados, con pantallas grandes y marcos mínimos, exige equilibrio entre rayado e impactos. Aquí Phire sería la carta para quienes demanden lo mejor de ambos mundos, mientras Gorilla Glass seguiría siendo una alternativa solvente y madura.
También conviene recordar que ya hay terminales con cristal de zafiro en el mercado, como el Kyocera Brigadier o el Vertu Signature Touch, y que algunos relojes y dispositivos de lujo lo han adoptado. No obstante, la mayoría de grandes marcas priorizan el rendimiento ante caídas y el peso, ámbitos en los que Corning presume de ventaja. En wearables, donde la probabilidad de caídas es menor al ir sujetos a la muñeca, la resistencia al rayado cobra más sentido y Phire puede jugar un papel relevante.
El caso es que Corning da un paso muy importante para continuar siendo la referencia en la protección de las pantallas de dispositivos móviles (y no hay que olvidar que algunas compañías también utilizan sus productos en las carcasas). Ahora, ‘sólo’ faltan por conocerse detalles tan importantes como la composición de la capa protectora y, también, el grosor que tiene y el grado de resistencia que es capaz de ofrecer.
La compañía no ha detallado plazos cerrados ni socios concretos, pero ha dejado claro que Project Phire está concebido para integrarse en próximos ciclos de producto de smartphones y relojes, sin descartar su uso en otras superficies delicadas. Queda por ver bajo qué nombre comercial llegará, cómo se posicionará en precio frente a Gorilla Glass y si logra replicar la legendaria durabilidad que ha hecho a Corning líder en el sector.
Si Phire cumple lo prometido —rayado tipo zafiro y impactos tipo Gorilla Glass— podríamos estar ante un punto de inflexión que despeje la eterna duda entre zafiro y vidrio reforzado con una alternativa que equilibre prestaciones, coste y diseño.
Fuente: Cnet.

