El nuevo Motorola Moto 360 de segunda generación apuntaba a presentarse en la feria IFA de Berlín y, de hecho, su diseño quedó al descubierto gracias a un tweet oficial de Motorola que posteriormente fue retirado. Lo llamativo es que mantiene la característica franja negra en la parte inferior de la pantalla, un detalle que vuelve a centrar el debate sobre estética y funcionalidad.
Nuevo Motorola Moto 360

Motorola publicó un vídeo en redes sociales en el que se veía el Moto 360 de segunda generación en acción. En la escena, el usuario formulaba una consulta de voz a Google Now, y el reloj respondía con fluidez. Justo a continuación puedes ver la imagen que mostraba el aspecto del dispositivo y los cambios sutiles en su construcción.
La corona lateral ya no está totalmente alineada a la derecha, sino ligeramente desplazada hacia la posición de las dos en punto, un gesto de ergonomía que reduce pulsaciones involuntarias al flexionar la muñeca y facilita el acceso.
Casi el mismo diseño, con la franja negra en la pantalla

El reloj mantiene la franja inferior negra, bajo la que se aloja el sensor de luz ambiental encargado de ajustar el brillo automáticamente. En la primera generación ya se criticó que la pantalla no fuese completamente circular; sin embargo, Motorola defiende esta solución porque permite reducir al máximo los marcos y lograr una relación frontal pantalla destacada que ronda el 71%. Además, esa gestión automática del brillo aporta mejor visibilidad en exteriores y una experiencia más cómoda en interiores.
Sabemos que es la segunda generación porque el botón de activación del reloj no se encuentra exactamente a la derecha, sino en el cuadrante superior derecho, por así decirlo, al noreste del reloj. Motorola eliminó el tweet, así que siempre cabe cierta duda, pero todo apunta a que el diseño final coincide con lo mostrado. ¿Volverá Motorola a apostar por la franja inferior negra? ¿Es el peaje imprescindible para conservar marcos mínimos y el sensor frontal?
Tamaños, materiales y ergonomía

La segunda generación llega en dos tamaños de caja: 46 mm y 42 mm. Cada uno emplea anchos de correa diferentes (22 mm para 46 mm, 20 mm para 42 mm) y existe una variante de 42 mm con correa de 16 mm orientada a muñecas más delgadas. Se estrenan nuevas lengüetas que separan la correa de la caja, acercando su estética a la de un reloj tradicional y permitiendo cambios de correa mucho más sencillos.
El acabado es de acero inoxidable con un bisel pulido muy delgado. A través de Moto Maker (disponible en mercados seleccionados) se ofrecen múltiples combinaciones de colores de caja como negro, plata, dorado u oro rosa, además de correas en piel o metal. El grosor se mantiene en torno a 11,4 mm, sin ser el más delgado, pero con una comodidad notable en el día a día.
Para la protección del cristal, Motorola utiliza Gorilla Glass 3, una elección que equilibra resistencia frente a rayas con buena transparencia.
Pantalla: diagonales, resolución e IPS con sensor de luz

Según el tamaño de caja, encontramos dos diagonales. En 42 mm: 1,37 pulgadas con resolución 360 x 325 y unos 263 ppp. En 46 mm: 1,56 pulgadas con 360 x 330 y alrededor de 233 ppp. Aunque la densidad queda por debajo de los 300 ppp de algunos rivales, la diagonal mayor facilita la lectura de notificaciones y contenidos.
El panel es IPS, una tecnología que, frente a AMOLED, ofrece menos contraste extremo pero mejor desempeño a plena luz. Aquí el sensor de luminosidad integrado marca diferencias: adapta el brillo con rapidez y precisión, equilibrando consumo y visibilidad. La respuesta táctil es ágil y la ausencia de biseles pronunciados favorece los gestos desde el borde.
Hardware, sensores y conectividad

En el interior trabaja un Snapdragon 400 con GPU Adreno 305, acompañado por 512 MB de RAM y 4 GB de almacenamiento interno. En conectividad, además de Bluetooth 4.0, integra WiFi, lo que permite recibir notificaciones y usar funciones básicas incluso cuando el reloj no está enlazado por Bluetooth al teléfono.
El catálogo de sensores incluye ritmo cardíaco, acelerómetro, giroscopio, sensor de luz y motor háptico. Ofrece certificación de resistencia al agua IP67. Como punto a mejorar, se echa en falta NFC para pagos en la muñeca. En el uso diario el sistema se muestra fluido, con Android Wear y control por voz vía Google Now para acciones rápidas.
Autonomía y carga

Hay dos capacidades de batería: 300 mAh para la versión de 42 mm y 400 mAh para 46 mm. En condiciones reales, con pantalla siempre activa, es razonable completar un día de uso y, ajustando el brillo y el modo de pantalla, acercarse a un día y medio según hábitos. La carga se realiza en una base inalámbrica muy compacta, estable y sencilla de usar.
Deporte y versión Sport

Para actividad física, existe un Moto 360 Sport con GPS integrado y correa de silicona con aberturas laterales para evacuar sudor y facilitar la limpieza. Su pantalla emplea la tecnología AnyLight, que combina un modo transmisivo y otro reflectivo para mejorar la legibilidad en exteriores. Además, el reloj permite escuchar música por Bluetooth sin necesidad del móvil, gracias al almacenamiento interno.
Software, watchfaces y compatibilidad

Motorola añade valor a Android Wear con watchfaces mejoradas que integran pequeñas complicaciones (datos de apps y sensores) a las que se accede con un toque. No todas son altamente personalizables, pero sirven como atajo útil. La suite Moto Body recoge pasos, distancia, calorías y pulso; para sesiones específicas, hay apps de terceros muy completas en la tienda. Android Wear funciona también con iOS, aunque la interacción con notificaciones y apps es más limitada que con un smartphone Android.
Precio, rivales y posicionamiento

El Moto 360 de segunda generación se ha visto en el mercado con precios orientativos desde alrededor de 309 euros (42 mm con correa de piel), en torno a 329 euros para ediciones orientadas a muñecas más finas y hasta 356 euros en versiones de 46 mm, con variaciones según acabados y tiendas. No todas las regiones disfrutan de Moto Maker, pero las opciones de correas y colores siguen siendo amplias. Entre sus rivales directos figuran Huawei Watch, LG G Watch R o soluciones con Tizen; el Moto 360 compite destacando en diseño, personalización y marcos mínimos frente a propuestas muy equilibradas en pantalla o batería.
La segunda generación del Moto 360 consolida un diseño icónico que apuesta por la franja inferior como concesión al sensor de luz y a los marcos reducidos. Con dos tamaños, mejor ergonomía, conectividad WiFi, más opciones de personalización y una versión Sport con GPS, mantiene su atractivo para quienes priorizan estética y comodidad, con un rendimiento solvente y autonomía suficiente para el día a día.

