No llega a ser la mejor cámara móvil del mercado. Eso es lo que nos dice DxOMark. La popular plataforma de evaluación de cámaras de fotos ya ha dado una valoración al Samsung Galaxy S8. No alcanza el nivel del Google Pixel, aunque casi. Se queda igualada con la del Galaxy S7 Edge.
Cámara del Samsung Galaxy S8
Después de que la cámara del Samsung Galaxy S8 fuera mejorada con respecto a la cámara del anterior buque insignia, creíamos que el Galaxy S8 pasaría a contar con la mejor cámara de mercado. Sin embargo, lo cierto es que su puntuación se ha igualado a la del Galaxy S7 Edge, lo que significa que el smartphone no cuenta con una cámara mejor que la del smartphone del año pasado. Aun así, es una gran cámara. Tengamos en cuenta que el móvil con mejor cámara es el Google Pixel y la puntuación obtenida es de un 89. La puntuación del Samsung Galaxy S7 Edge es solo un punto menos, igual que la del Samsung Galaxy S8, quedándose en los 88 puntos.

Para entender por qué rinde tan bien, conviene mirar la ficha técnica real y cómo se traslada a las fotos. Ambos modelos montan un sensor trasero de 12 MP con lente f/1.7, distancia equivalente 26 mm, píxel de 1,4 µm y estabilización óptica OIS con enfoque Dual Pixel por detección de fase. En el Galaxy S8 el salto está en el procesado multi-frame y en un sensor de nueva hornada (IMX333/ISOCELL de última generación frente a IMX260/S5K2L1), lo que se traduce en menos ruido y textura más estable en escenas complejas.
Donde sí hay un cambio directo de hardware es en la cámara frontal: el S8 pasa a 8 MP con autofocus, lente de 25 mm y apertura amplia, frente a los 5 MP del S7 Edge (22 mm sin AF). Esa mejora se nota en selfies con varios planos (rostro en primer término y fondo), ya que el enfoque automático clava mejor la nitidez y reduce errores en contraluces.
- Vídeo: ambos graban a 4K 30 fps con OIS y HDR para foto/vídeo; la estabilización combinada resulta más firme en el S8 gracias al procesado.
- Sensor y tamaño: S8 ronda 1/2.55” y S7 Edge 1/2.5”, cifras muy próximas, por lo que el salto percibido llega por software e ISP.
- Enfoque: Dual Pixel en ambos, con mayor consistencia en el S8 al rastrear sujetos en interiores.
En escenas diurnas, el Galaxy S8 entrega un color algo más equilibrado, con saturación menos agresiva y microcontraste mejor gestionado. Al ampliar, los contornos conservan más detalle fino, sobre todo en texturas orgánicas (hojas, cabello). En baja luz, el S8 reduce el ruido cromático un paso antes y mantiene exposición y balance de blancos más estables entre disparos. El HDR del S8 también prioriza altas luces sin “lavar” las sombras, mientras que el S7 Edge puede comprimir más el contraste en cielos muy brillantes.
Más allá del sensor, el propio chipset ayuda. El Galaxy S8 incorpora un ISP de nueva generación (en plataformas Snapdragon 835/Exynos equivalentes) que acelera el enfoque, reduce artefactos por ruido y mejora la lectura de color en ISO altos. Esto es relevante al disparar en interiores con luz mixta o de tungsteno, donde se aprecia menor dominante y mejor uniformidad de tonos piel.
Es curioso, eso sí, que los cinco móviles con mejor cámara del mercado no cuenten con una cámara dual, sino con una cámara estándar, a diferencia de modelos como el Huawei P9. Lo que contrastaría mucho con el nuevo Samsung Galaxy Note 8, que llegaría con una cámara dual como novedad. En realidad, hay que decir que la cámara dual no tiene por qué restar calidad a la cámara. Al fin y al cabo, una segunda cámara no significa la eliminación de la primera cámara, que puede ser de la misma calidad. Sin embargo, lo cierto es que no se quiere que el móvil se encarezca mucho, es necesario equilibrar el coste de ambas cámaras, lo que nos lleva como resultado final a que la imagen obtenida sea de peor calidad en muchos casos. Es cierto que seguimos sin hablar de cámaras de mala calidad. Pero no nos olvidemos de que los móviles con mejor cámara del mercado, Google Pixel, Galaxy S8, HTC 10 y Galaxy S7 Edge, cuentan con una única cámara y no una cámara dual.
En el uso real, la experiencia con el S8 es más “automática”: reconoce escenas, encadena varias tomas y combina la mejor información de cada una para ofrecer nitidez y rango dinámico superiores con una pulsación. Si prefieres controlar parámetros, ambos ofrecen modo profesional con control de ISO, velocidad y balance de blancos, pero el S8 responde con algo más de elasticidad cuando se fuerza la exposición.
Si ya tienes un S7 Edge, el salto en cámara del S8 no es abismal, pero sí notarás beneficios claros en selfies, en interiores y en escenas con contraste fuerte. Para quien venga de generaciones anteriores, el S8 se percibe como una evolución completa en foto y vídeo sin renunciar al rendimiento y a una app de cámara más rápida y fiable.
