Google está empeñado en aumentar la seguridad de los usuarios, lo que siempre es positivo. Un ejemplo de esto es el anuncio de las actualizaciones mensuales de Android en las que se corrigen fallos de seguridad. Pues bien, la compañía de Mountain View acaba de anunciar que amplía la protección al navegar con Chrome, la aplicación más utilizada en la actualidad para acceder a las páginas web.
Tanto en la versión para ordenador como para la propia de Android, se ha comunicado que se amplían las opciones que se incluyen en el proyecto denominado Chrome Safe Browsing, una iniciativa anunciada en el mes de noviembre y que en un primer momento llegó con acciones que protegían frente a los ataques que llegaban desde los entornos sociales. Ahora, le llega el turno a las ventanas que esconden malware y a nuevas medidas centradas en conexiones seguras.

El caso es que la compañía de Mountain View ha anunciado que, mediante una actualización que se despliega de forma gradual, se incluyen en su navegador protocolos que permiten que las ventanas emergentes que se abren de forma automática al navegar por algunas páginas, sean desactivadas. De esta forma, la inyección de código malicioso embebido que incluyen no sea un problema para el usuario. A este tipo de ataque también se le conoce como ingeniería social, y lo que busca es conocer datos del usuario, como por ejemplo sus contraseñas o los propios de las tarjetas de crédito.
Estas molestas ventanas
Seguro que en más de una ocasión se ha abierto al navegar por Internet con Chrome una ventana en la que, mediante un aviso, se indicaba que se debía descargar software adicional para, por ejemplo, aumentar la seguridad del terminal Android. Pues bien, cuando estas aparecen sin la petición expresa del propio usuario, en la mayor parte de los casos incluyen en su interior código que busca acceder a datos personales, utilizando para ello un aspecto que puede resultar familiar para el usuario (incluso con imágenes muy conocidas). Esto es justo lo que se desea frenar con la actualización que se ha anunciado para el navegador.

Además de bloquear aperturas automáticas, Chrome identifica avisos falsos que imitan a marcas o servicios para robar credenciales. Safe Browsing cruza en tiempo real la URL y una pequeña muestra del contenido con listas de amenazas para detectar scripts intrusivos, extensiones maliciosas y descargas peligrosas. Cuando detecta riesgo, muestra una página de alerta a pantalla completa y puede solicitar permiso explícito del usuario antes de continuar.
HTTPS por defecto y permiso en sitios públicos
Otra novedad clave es la prioridad de HTTPS en la navegación. Chrome incorpora la opción ‘Usar siempre conexiones seguras’, que intenta cargar todos los sitios con cifrado y, si un sitio público no ofrece HTTPS, solicita permiso la primera vez que se visita para continuar sobre HTTP. Esta medida reduce el secuestro de sesión, la manipulación de recursos y el robo de datos en tránsito.
La configuración se centra en sitios públicos, mientras que las conexiones HTTP en sitios privados (como intranets o dispositivos en la red local) pueden seguir operando por sus características de riesgo limitado. Para facilitar escenarios de red local y evitar bloqueos por contenido mixto, Chrome integra un permiso de acceso a la red local que el usuario puede autorizar explícitamente cuando un sitio seguro necesite comunicarse con un recurso interno.
Para no saturar, las advertencias discretas aparecen solo en la primera visita o en sitios poco frecuentes sin HTTPS; en el uso diario, la mayoría de páginas ya emplean cifrado y no mostrarán avisos. El usuario puede ajustar si desea recibir alertas únicamente en dominios públicos o también en privados, e incluso desactivar esta función, aunque no es recomendable.
Niveles de Navegación segura y cómo te protegen
Protección mejorada: ofrece la experiencia más segura de Google. Envía a Safe Browsing la URL que visitas, una pequeña muestra del contenido, actividad de extensiones e información del sistema para evaluar en tiempo real si hay riesgo (incluye análisis profundos de descargas). Esta información se usa solo con fines de seguridad y, si estás identificado, extiende la protección a servicios como Gmail para bloquear intentos de phishing.
Protección estándar: activada por defecto. Compara las URLs con listas de sitios peligrosos y te avisa ante phishing, malware, descargas o extensiones maliciosas. Para privacidad adicional, Chrome ofusca parte de la URL y la envía a través de servidores de privacidad antes de comprobarla, lo que evita exponer tu dirección IP. Solo remite la URL completa si el sitio realiza algo sospechoso.
Sin protección (no recomendado): puedes desactivarla, pero perderás avisos y bloqueos frente a sitios, descargas y extensiones peligrosas. En todos los casos, el sistema te avisará si alguna de tus contraseñas vulneradas aparece en brechas conocidas, y estas funciones no impactan de forma apreciable en el rendimiento del navegador. Si lo necesitas, el nivel puede ajustarse desde la sección de privacidad y seguridad en la configuración.
Lo cierto es que la noticia es muy positiva ya que con este tipo de ataque por parte de los hackers se ha conseguido engañar a muchos usuarios, por lo que tomar cartas en el asunto directamente en el navegador Chrome es un excelente movimiento por parte de Google. Ahora falta por ver la efectividad del nuevo servicio y si no tarda mucho en llegar a todas las regiones, pero todo lo que sea aumentar la protección bienvenido sea.
Con estas mejoras, Chrome combina bloqueo de ventanas maliciosas, prioridad por HTTPS y una Navegación segura que aprende en tiempo real para reducir riesgos de malware, phishing e ingeniería social. El resultado es una experiencia más tranquila, con avisos puntuales y control del usuario para decidir cómo quiere navegar.