Ya sabemos que Google nunca descansa y aunque parezca que no está inmersa en ninguna tarea, tiene decenas de proyectos en mente. El último podría ser el de las nuevas Glass, tal y como indican las informaciones procedentes directamente del fabricante de la óptica utilizada en el dispositivo actual.
Esta afirmación la podemos encontrar en Laoyaoba.com (eso sí, para leerlo tendremos que utilizar alguna herramienta traductora), donde Kong Wenjun de Crystal Optech afirma que ya están proveyendo a Google de pequeñas cantidades de ópticas para la segunda generación de Google Glass. Para quien no la conozca, Crystal Optech es la encargada de fabricar algunas partes de la óptica y los cristales de las gafas inteligentes de Google, por lo que la información debería tratarse con bastante cautela.
¿Estamos preparados para una nueva versión de Google Glass? Por ahora son pequeños pedidos, por lo que seguramente nos encontremos ante las pruebas iniciales del dispositivo. Además, estos componentes están llegando a los de Mountain View a través de intermediarios a fin de evitar filtraciones indeseadas, un movimiento inteligente para proteger prototipos y calendarios.
Obviamente, aún no se conoce nada acerca de este supuesto sucesor de Glass: especificaciones, precio ni nada parecido. Lo único que podemos decir hasta ahora es que en la próxima edición de Google I/O en San Francisco, la conferencia de desarrolladores por excelencia, es donde posiblemente podamos ver primeros avances de este nuevo dispositivo. Vía TechRadar.
IA y Android XR: el nuevo enfoque que cambia el juego

En demostraciones recientes, Google ha mostrado prototipos de gafas que nos recuerdan a Glass pero con un giro clave: integración nativa con Gemini y una plataforma pensada para gafas y cascos, Android XR. La cámara incorporada permite que la IA “vea lo que tú ves” y aporte respuestas contextuales (por ejemplo, identificar una obra o guiar en el uso de una máquina), mientras una pantalla proyecta datos discretamente en la lente.
Este enfoque pone el acento en la usabilidad diaria: botón táctil en la patilla para activar o pausar el asistente, LED de privacidad cuando la cámara está activa y una proyección de texto que Google sigue refinando. El diseño apunta a ser discreto y llevable todo el día, con alianzas con marcas como Gentle Monster o Warby Parker, y soporte tecnológico de Samsung y Qualcomm para hardware XR. Incluso ejecutivos de Google han reconocido que, en la primera época de Glass, la cadena de suministro y los costes eran retos subestimados; hoy la tecnología y las alianzas están mucho más maduras.
Competidores y alternativas de referencia

- Recon Instruments Jet: enfoque deportivo con sensores, GPS y métricas para ciclismo o running, cámara HD y conectividad Bluetooth/WiFi.
- Vuzix M100: funciona sobre Android con apps para vídeo, correo, mapas y escenarios profesionales como logística o almacén.
- Telepathy One: diseño minimalista con microproyector frente al ojo; apuesta por proyección ligera y conexión a smartphone.
- Lumus: soluciones ópticas que ofrecen visión binocular con información superpuesta; base para experiencias AR más inmersivas.
- Olympus MEG 4.0: prototipo ligero con pantalla virtual sobre la mirada y conectividad a móvil.
- Epson Moverio: gafas transparentes binoculares pensadas para AR y 3D, con ecosistema de apps propio.
- Ion Glasses: enfoque de notificaciones y control por Bluetooth con diseño de montura convencional.
- Innovega iOptik: combinación de gafas con lentes de contacto para reenfocar contenido cercano con alta nitidez.
- Meta Space Glasses: apuesta de alto rendimiento con reconocimiento gestual y visión 3D para crear e interactuar con objetos.
Este mapa competitivo confirma que el siguiente paso de Glass debe equilibrar comodidad, privacidad, potencia de IA y un precio atractivo, con casos de uso claros tanto para ocio como para trabajo.
Las gafas de "80 dólares" vuelven a esta disponibles sin invitación
Mientras tanto, las gafas inteligentes de Google, que tienen un coste material aproximado de 80 dólares según pudimos ver hace unas semanas, ya están disponibles de nuevo sin invitación, aunque eso sí, solo en Estados Unidos. Recordemos que Google Glass tiene un precio de 1.500 dólares, algo exigente según los usuarios que han comenzado a comprar el dispositivo en la tienda especial de Google, y que podría cambiar cuando por fin se lance al público en general.
Con la llegada de Gemini y Android XR, el valor ya no se mide solo en hardware: asistencia contextual, navegación en tiempo real, traducciones en directo o ayuda paso a paso multiplican su utilidad. Si el sucesor consolida un diseño discreto, controles simples y una autonomía competitiva, el salto respecto a la primera generación será tan práctico como ambicioso.
El ritmo de pedidos a proveedores como Crystal Optech, la protección frente a filtraciones y las demostraciones a puerta cerrada apuntan a una estrategia iterativa: probar, ajustar y madurar la experiencia antes de un despliegue mayor. Todo sugiere que las gafas no volverán como un experimento aislado, sino como parte de un ecosistema XR más amplio y preparado para el día a día.