Nokia sigue cumpliendo su promesa de ir actualizando todos sus dispositivos a Android Oreo y de mantener un soporte de software constante para toda su gama. Ahora le ha llegado el turno al Nokia 5 de actualizarse a la última versión del sistema mediante el programa de betas de la compañía, un movimiento que refuerza la idea de que la marca se toma muy en serio las actualizaciones incluso en móviles de gama media.
Primero el Nokia 5, luego el Nokia 6

Tal y como ha anunciado Juho Sarvikas en Twitter, el Nokia 5 es el primero en recibir el programa beta de Android 8.0 Oreo dentro de la gama media de la firma. No mucho después será el Nokia 6 el que siga sus pasos, consolidando una estrategia en la que no solo los buques insignia, sino también los modelos asequibles, reciben el nuevo sistema operativo en un plazo razonable.
Para poder participar en este programa, deberás tener un teléfono Nokia compatible, dirigirte a este enlace y apuntarte al servicio de pruebas de software de la marca, conocido como Nokia Phone Beta Labs. Tras registrarte con tu cuenta y validar el dispositivo mediante su IMEI, te llegará una actualización del sistema vía OTA como las habituales y tu móvil empezará a usar la versión beta, sin necesidad de cables ni herramientas adicionales.
La marca finlandesa ya había aplicado este mismo método en otros dispositivos. No son los primeros en recibirlo: a finales del pasado octubre, el Nokia 8 empezaba este mismo programa y poco después ya lo recibía de forma oficial. En ese mismo momento se anunció que los dos móviles que nos ocupan hoy, Nokia 5 y Nokia 6, se actualizarían mediante el mismo sistema de betas públicas para acelerar la corrección de errores y pulir la experiencia.
Hay que recordar que no todos los apartados del móvil se actualizan mediante este sistema, ya que, por ejemplo, la aplicación de cámara se actualiza aparte. En distintas betas de Oreo para el Nokia 5, HMD ha ido introduciendo una nueva versión de la app de cámara —con versiones como la 8.0240.20— que mejora el rendimiento, ajusta la gestión del HDR y prepara el soporte para futuros modelos, aunque algunas funciones internas no estén visibles para el usuario.
En otros mercados, el despliegue de Oreo en los Nokia 5 y Nokia 6 también se ha realizado por fases. HMD Global ha ido liberando diversas compilaciones beta (como V5.160, V5.19, V5.2 o V5.200) que incluían tanto nuevas funciones como parches de seguridad mensuales. En algunos casos, estas compilaciones ocupaban alrededor de 1,6 GB en las primeras versiones y unos 150 MB en los ajustes posteriores, donde se centraban sobre todo en correcciones y mejoras de estabilidad.
Móvil a móvil, paso a paso

Ante las quejas de un usuario de recibir una beta y no una actualización oficial hace unos meses, el propio Sarvikas le ha explicado que era imposible lanzar antes el sistema operativo con la calidad que Nokia exige para sus dispositivos. El responsable de producto ha dejado claro que las versiones finales se liberan únicamente cuando han superado un proceso de pruebas lo suficientemente amplio, en el que las betas juegan un papel clave.
Hay que recordar que el proceso de actualización de Android requiere de modificaciones previas por parte de los fabricantes de chips y una validación por capas (Google, fabricante del SoC, fabricante del móvil y operadoras). Si bien esto debería agilizarse con el plan de Google para acabar con la fragmentación, Project Treble, todavía no se puede evitar este paso previo y cada compilación debe adaptarse a las particularidades del hardware.
Del mismo modo, otros usuarios piden que llegue la actualización al Nokia 3 y a modelos de entrada como el Nokia 2. La compañía ha confirmado que incluso terminales modestos recibirán Android Oreo con optimizaciones específicas, como funciones inspiradas en Android Go Edition para mejorar la gestión de memoria y el rendimiento, lo que demuestra que el compromiso de HMD Global no se queda solo en la gama alta.
Los usuarios del Nokia 5 expresan más alegría en sus respuestas al CPO de HMD Global, como es de esperar, mientras que los poseedores de otros modelos aprovechan para preguntar por sus plazos. Desde Nokia siguen apostando por el paso a paso, cuidando la actualización de cada smartphone para que llegue en condiciones y reduciendo así el riesgo de errores graves que afecten a la experiencia diaria.
Además, los resultados de la beta del Nokia 8 han debido ser positivos si han escogido continuar con este mismo método. Los usuarios que han probado las betas de Oreo en el Nokia 5 han reportado mejoras en multitarea, gestión de RAM y calidad fotográfica. De hecho, en una de las compilaciones beta, la compañía llegó a corregir un problema de gestión de memoria que afectaba al cambio entre aplicaciones, demostrando que las pruebas públicas sirven para pulir aspectos muy concretos del rendimiento.
En el aire queda si futuros móviles como el recientemente filtrado Nokia 6 (2018) llegarán ya directamente con Android Oreo, aprovechando que Nokia usa un Android puro con apenas modificaciones. Esta elección de software ligero permite que las actualizaciones se desarrollen y se distribuyan de forma más rápida, ya que no hay una capa pesada de personalización que adaptar ni aplicaciones duplicadas que mantener.
En algunos países, HMD incluso ha llegado a desplegar versiones más avanzadas como Android 8.1 Oreo para los Nokia 5 y Nokia 6, con paquetes de alrededor de 866 MB y 875 MB respectivamente. Estas compilaciones incorporan mejoras en la gestión de energía, pequeños cambios visuales en la interfaz y parches de seguridad recientes, de manera que los usuarios de gama media disfrutan de un nivel de soporte que suele asociarse normalmente a terminales mucho más caros.
Sea como sea, Nokia se posiciona como una de las compañías más eficientes a la hora de luchar contra la fragmentación del sistema operativo de Google. Esto supone un extra de valor que tendrán en cuenta muchos usuarios que priorizan un móvil con actualizaciones rápidas, parches de seguridad mensuales y acceso temprano a las novedades de Android, como los iconos adaptativos, el modo Picture in Picture, la gestión avanzada de notificaciones o la mejora en el autocompletado de contraseñas. Para quienes buscan un terminal equilibrado y actualizado, la estrategia de HMD Global con el Nokia 5 y el resto de la familia resulta especialmente atractiva y refuerza el papel de la marca como referencia en soporte de software Android.