El Samsung Galaxy S8 ya podría tener una posible fecha de lanzamiento. Los primeros rumores apuntaban a su presentación y a cuándo podría ser anunciado oficialmente. El buque insignia de Samsung aterrizaría el 27 de febrero. Eso implicaría un lanzamiento algo más tardío que la generación previa, y que todavía quedarían varios meses para su llegada a las tiendas.
El Samsung Galaxy Note 7 plantea un problema
Lo cierto es que Samsung tiene un pequeño problema con el Samsung Galaxy Note 7 y los defectos en la batería. No queda claro si la estrategia más inteligente es pasar página con este smartphone y lanzar pronto un Samsung Galaxy S8 que pueda tener impacto en el mercado y competir con los grandes rivales, o si lo mejor sería que se solucionaran los problemas con el Galaxy Note 7, se volviera a apostar por él a nivel de marketing y se intentara recuperar su éxito. Lo relevante es que el lanzamiento del Samsung Galaxy S8 se vería afectado de forma diferente según el camino elegido: adelantar su llegada o dar margen para reposicionar el Note. En paralelo, Samsung reforzó sus controles de calidad con un proceso de verificación en 8 puntos para la batería, lo que marcó el estándar para sus nuevos modelos.
Quizás este último planteamiento es el que va a seguir Samsung. Decimos esto porque un lanzamiento el 27 de febrero sería relativamente tardío teniendo en cuenta que el Samsung Galaxy S7 se lanzó antes ese ciclo.
Samsung Galaxy S8
De momento no sabemos demasiado sobre el Samsung Galaxy S8. Sí sabemos que contaría con dos versiones, y que en los dos casos se tratarían de smartphones con pantalla curva. Es posible que no veamos demasiadas novedades con respecto al Samsung Galaxy S7 a nivel de diseño, pero hay claves confirmadas: Infinity Display con formato 18.5:9 y resolución QHD+ (2960 x 1440), Gorilla Glass 5 delante y detrás y la eliminación del botón físico de inicio, ahora sustituido por un botón virtual sensible a la presión. El lector de huellas pasa a la parte trasera, y se suman el escáner de iris y el reconocimiento facial.

Habrá dos tamaños: Galaxy S8 de 5,8 pulgadas (148,9 x 68,1 x 8 mm, 155 g) y Galaxy S8+ de 6,2 pulgadas (159,5 x 73,4 x 8,1 mm, 173 g). Bajo el capó, según mercados, integra Exynos 8895 o Snapdragon 835 de 10 nm, con 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento UFS 2.1, ampliables mediante microSD hasta 256 GB. En conectividad, destaca LTE Cat.16, Wi‑Fi ac con MU‑MIMO y 1024QAM, Bluetooth 5.0, NFC, GPS multiconstelación y puerto USB‑C 3.1, manteniendo el conector de auriculares de 3,5 mm.
La autonomía corre a cargo de 3000 mAh en el S8 y 3500 mAh en el S8+, con carga rápida por cable y carga inalámbrica (WPC y PMA). La certificación IP68 garantiza resistencia al agua y al polvo, y el panel soporta HDR10 para contenidos multimedia.

En productividad, el S8 estrena Samsung DeX, una base que permite usar el teléfono en un monitor externo con ratón y teclado, ofreciendo un entorno de escritorio multitarea. En software, parte de Android con interfaz de Samsung y añade Bixby, el asistente con botón dedicado, búsqueda visual y control por voz y texto, además de Samsung Connect para el ecosistema IoT.
En fotografía, se mantiene una única cámara trasera de 12 MP Dual Pixel f/1.7 con OIS y vídeo 4K@30fps, junto a una frontal de 8 MP con autofocus f/1.7. No hay doble cámara, pero sí mejoras en procesamiento de imagen, enfoque y una app más intuitiva con gestos, stickers y HDR en foto y vídeo. Más sobre la grabación 4K y las opciones de vídeo se han ido explorando en profundidad.

Colores de lanzamiento: negro, gris orquídea y plata; más adelante se sumó azul coral. El calendario previsto situó la presentación a finales de marzo, con preventa inmediatamente después y disponibilidad a finales de abril en mercados clave. Los precios oficiales se colocaron en torno a 809 € para el Galaxy S8 y 909 € para el Galaxy S8+, con accesorios como la base DeX.
Incidencias conocidas del ciclo inicial incluyeron el tono rojizo de la pantalla solventado con actualización de software, reportes de reinicios esporádicos que se mitigaron con parches, y pruebas de terceros que demostraron posibles vulnerabilidades del desbloqueo por iris y reconocimiento facial 2D. La compañía reforzó la comunicación sobre seguridad y calibración, y las sucesivas actualizaciones estabilizaron la experiencia.
Con este conjunto de diseño sin marcos, pantalla inmersiva, conectividad de última generación, seguridad biométrica múltiple, cámara sobresaliente y un ecosistema que incluye DeX, el Galaxy S8 se posiciona como un punto de inflexión en la gama alta de Samsung; su ventana temporal de anuncio y comercialización se mueve entre finales de marzo y abril, con un enfoque claro en calidad, fiabilidad y valor añadido.
