
Hace sólo unas horas os contábamos más detalles del Xperia XZ3, el nuevo móvil de Sony que podría estrenar el nuevo procesador Snapdragon 855. Ahora hemos conocido nuevos detalles sobre este procesador, que podría marcar un antes y un después en la trayectoria de los procesadores de Qualcomm, que es realmente dilatada y que ahora entra de lleno en la era de la inteligencia artificial avanzada y la conectividad de alta velocidad.
A finales del pasado mes de junio, Qualcomm presentaba nuevos procesadores de gama media, los Qualcomm 632, 439 y 429, siguiendo así con la reforma de su gama de SoC, que sin duda es la más popular entre los dispositivos móviles Android. Esa renovación en la gama media era solo el preludio del salto importante que el fabricante preparaba para la gama alta con el Snapdragon 855 y su nueva arquitectura centrada en IA, fotografía computacional y experiencias de juego mucho más exigentes.
El Snapdragon 855 estrenará una NPU como la de Huawei
Como seguramente recordaréis, el Kirin 970 llegó al mercado destacando por una característica única, y que hasta entonces no habíamos visto en procesadores de este tipo, como es la inclusión de una NPU dedicada, de la que tanto ha presumido el Huawei P20. O lo que es lo mismo, una unidad de procesamiento neuronal, que permite acelerar los procesos de inteligencia artificial en aquellos dispositivos donde se integra esta tecnología y descargar así de trabajo a la CPU y a la GPU.
Pues bien, según ha desvelado uno de los leaksters más populares, Roland Quandt, el nuevo procesador Snapdragon 855 integrará también una NPU dedicada a los mismos fines, alimentar a la inteligencia artificial de los dispositivos en que se integre este procesador. En el ecosistema de Qualcomm esta pieza se materializa en el Hexagon 690, un motor de IA que combina núcleos escalares, extensiones vectoriales HVX y aceleradores de tensores para ofrecer un rendimiento muy superior en tareas de aprendizaje automático, reconocimiento de escenas o procesamiento de lenguaje natural.
Esto quiere decir que los móviles que empiecen a llegar con este nuevo procesador serán capaces de ofrecer inteligencia artificial adaptada a nuestro uso del teléfono en el día a día. La NPU se encargará de priorizar tareas, optimizar el uso de batería, mejorar el reconocimiento de voz o ajustar en tiempo real los parámetros de la cámara. Al ser un procesamiento local en el dispositivo, se gana en privacidad, en velocidad de respuesta y en menor consumo energético frente a las soluciones que dependen constantemente de la nube.
Una información que llega también con otra sorpresa, la del nombre final del procesador de Qualcomm, ya que este no será el que todos esperamos, ya que la firma está cambiando por completo el nombre de su gama de futuros procesadores. Así el Snapdragon 855 que conocíamos hasta ahora, será conocido como el SM8150, una nomenclatura distinta de la actual y cuyo cambio tendría bastante sentido para ordenar los chips según familia, gama y tipo de dispositivo en el que se integran.
De hecho Qualcomm estaría haciendo estas modificaciones en el nombre de los procesadores para diferenciar a los destinados a teléfonos móviles de aquellos que serán integrados en ordenadores de sobremesa o portátiles dentro de muy poco. De hecho el Snapdragon 1000, que se espera sea capaz de luchar de tú a tú con los procesadores Intel para ordenadores, tendrá finalmente el nombre de SCX8180. Por lo que finalmente nos encontramos con una nomenclatura más parecida a la que utiliza Samsung con sus Exynos o Apple con sus chips de la serie A.
Este nuevo SM8150 promete marcar un antes y un después en la historia de la compañía, y por extensión también de los teléfonos móviles, acercando a todos la inteligencia artificial y sus innegables beneficios. A nivel técnico, el Snapdragon 855 apuesta por un proceso de fabricación de 7 nanómetros, un salto importante frente a generaciones anteriores que permite combinar más transistores, menor calor generado y una autonomía más cuidada incluso en escenarios exigentes como juegos o grabación de vídeo en alta resolución.
Arquitectura del Snapdragon 855 y su motor de inteligencia artificial
Más allá del cambio de nombre y del salto a los 7 nm, el Snapdragon 855 introduce una arquitectura de CPU de triple clúster pensada para equilibrar potencia bruta y eficiencia energética. Nos encontramos con ocho núcleos Kryo divididos en tres grupos: un núcleo de muy alto rendimiento para las tareas más pesadas, tres núcleos de alto rendimiento para cargas medias y cuatro núcleos de bajo consumo para todas las operaciones cotidianas donde prima la autonomía.
Esta distribución permite que el sistema operativo active solo los núcleos necesarios en cada momento, de manera que la batería se aprovecha mejor y el calor generado se mantiene bajo control. Tareas como navegar, usar redes sociales o mensajería se ejecutan principalmente en los núcleos eficientes, mientras que juegos exigentes, edición de vídeo o realidad aumentada disparan los núcleos de gama alta.
El otro gran pilar de la plataforma es su motor de IA. El Hexagon 690 se combina con la CPU y la GPU Adreno para formar lo que Qualcomm denomina AI Engine de múltiples capas. El objetivo es que cada tipo de cálculo se ejecute en la unidad más apropiada: la NPU para redes neuronales, la GPU para cargas paralelas relacionadas con gráficos y la CPU para tareas de control y lógica general.
Gracias a este enfoque, el Snapdragon 855 puede triplicar el rendimiento en inteligencia artificial frente a la generación anterior. En la práctica se traduce en cámaras que reconocen escenas más rápido, sistemas de desbloqueo facial más seguros, asistentes de voz que entienden mejor los comandos y aplicaciones que adaptan su interfaz a nuestro comportamiento de forma mucho más precisa.
Además, el soporte para marcos de IA muy usados en Android (como TensorFlow Lite o Caffe2) facilita que desarrolladores de terceros aprovechen todo este potencial sin tener que programar desde cero para cada unidad de hardware, algo clave para que el ecosistema de apps siga creciendo alrededor de este chip.
Fotografía computacional, vídeo avanzado y juegos con Snapdragon Elite Gaming
Una de las áreas donde más se nota la combinación de NPU, CPU y GPU es la fotografía computacional. El ISP (procesador de señal de imagen) de Qualcomm trabaja codo con codo con la NPU para analizar cada escena, identificar sujetos, fondos y condiciones de luz y aplicar en tiempo real mejoras específicas: reducción de ruido, aumento de detalle, corrección de color o desenfoque de fondo más natural.
Ese refuerzo en IA permite que el Snapdragon 855 brille en modos como el modo retrato, la fotografía nocturna o el vídeo con efectos avanzados. Funciones como el cambio de fondo en tiempo real, la detección de movimiento para estabilización electrónica o el seguimiento preciso de rostros son posibles porque la NPU procesa enormes cantidades de información visual sin saturar la CPU.
A ello se suma la capacidad del procesador para trabajar con sensores de alta resolución y múltiples cámaras traseras, algo que los fabricantes pueden aprovechar para ofrecer zoom híbrido, gran angular y teleobjetivo en un mismo terminal. La IA se utiliza también para fusionar datos de varios sensores y conseguir una imagen final con más información y menos artefactos.
En el terreno del entretenimiento, Qualcomm incorpora la plataforma Snapdragon Elite Gaming, un conjunto de optimizaciones que apuntan directamente a mejorar la experiencia de juego en móviles. Incluye mejoras en el renderizado gráfico, gestión inteligente de energía y soporte para tecnologías gráficas modernas que reducen la latencia y suavizan la animación incluso cuando el título es muy exigente.
La GPU Adreno que acompaña al Snapdragon 855 se ha optimizado específicamente para tareas de realidad aumentada y efectos de postprocesado en tiempo real, como los que vemos en filtros de cámara o en juegos que combinan mundo real y elementos virtuales. De esta forma el usuario obtiene no solo más fotogramas por segundo, sino también imágenes más ricas, con mejores reflejos, sombras y efectos de luz.
Todo este conjunto hace que el Snapdragon 855 no sea solo un salto generacional en rendimiento, sino una plataforma completa orientada a la inteligencia artificial aplicada: desde la forma en que hacemos fotos y jugamos hasta cómo el móvil entiende nuestra voz, aprende de nuestros hábitos y se adapta de forma casi imperceptible para ofrecer una experiencia cada vez más personalizada.
Con la llegada de este chip y su NPU integrada, Qualcomm consolida su posición en la gama alta Android y prepara el terreno para una nueva generación de dispositivos donde la IA no es un añadido de marketing, sino una pieza central del hardware que mejora de forma tangible el uso diario del teléfono.