Digitimes ha sido la encargada de filtrar la información, relacionada con las expectativas que tiene Sony Mobile con respecto a la actividad del próximo ejercicio. Al parecen, las previsiones de los japoneses para el futuro son vender 50 millones de unidades en tan solo un año, una cifra realmente buena si tenemos en cuenta que la previsión para el cierre del ejercicio anterior es conseguir llegar a los 35 millones de dispositivos móviles vendidos.
Todos sabemos que Sony es una de las grandes compañías fabricantes de dispositivos en todo el mundo. El año pasado compraron a Ericsson su participación en la división de móviles, de tal forma que pasó a ser totalmente propia, cambiando la denominación de Sony Ericsson a únicamente Sony. Desde entonces, han querido reorientar la compañía ligeramente, dándole una gran importancia al diseño de sus dispositivos, y a hacer móviles de calidad, con una buena construcción.
Difícil ha sido competir con Apple y Samsung, las grandes dominadoras del mercado actual de los dispositivos móviles, que ponen a la competencia en una situación realmente complicada, ya que no solo ofrecen los mejores dispositivos, sino que también se centran en el resto de las gamas.
Ventas y cuota de mercado
En el mercado español, la filial de Sony Mobile llegó a situarse como segundo fabricante de smartphones por ventas, con un avance interanual cercano al 30%. En ese contexto, su cuota de mercado subió en unidades desde alrededor del 14,6% hasta el 18,1%, y en el segmento premium logró una participación próxima al 17,8%, evidenciando una tracción notable de sus buques insignia.
Entre los modelos más destacados se encontraron los Xperia Z, Xperia SP y Xperia Z1, con el Z consiguiendo posicionarse entre los tres teléfonos más vendidos en varios países. Además, la marca reportó un trimestre con 10 millones de Xperia vendidos entre julio y septiembre, un récord para la firma y un paso adelante para acercarse a la competencia directa.
Ese impulso se vio en un escenario donde el tercer puesto del ranking global de ese periodo rondaba los 12–13 millones de unidades y en el que Huawei superó a LG, con Sony intentando acercarse a los cinco primeros fabricantes apoyándose en su gama alta. España se consolidó, además, como uno de los tres principales mercados europeos para la división móvil.
- 2,3 millones de smartphones comercializados en un cierre de ejercicio en España.
- Cuota total del 18,1% y fuerte avance en gama premium.
- Trimestre pico de 10 millones de Xperia entre julio y septiembre.
Google lo va a cambiar todo
No obstante, Sony se enfrenta a algo que era totalmente inesperado para todos, incluida la propia Apple. Tiene un nombre, Nexus 4, y viene a destrozar el mercado, con un lanzamiento muy sorprendente. El precio fue lo que sorprendió a todo el mundo porque rompe moldes. No hay dispositivos con esas características que además ajusten tanto el precio. Lo que más miedo da a las fabricantes es que esto no sea algo puntual, sino que Google vaya a apostar por seguir con esta política de precio, de tal manera que las obligue a tomar medidas. En la práctica, ese movimiento presionó a todos los OEM a redefinir catálogos y márgenes, acelerando ciclos de renovación y diferenciación por diseño, cámara, resistencia y ecosistema.
Estrategia de producto y canales
Sony reforzó su apuesta por un portafolio reconocible y homogéneo, con terminales sumergibles como atributo diferencial y una integración más estrecha de software y servicios. En España, los operadores siguieron siendo su principal cliente, pero la marca redobló el esfuerzo en puntos de venta finales, coordinándose con la división de electrónica de consumo para mejorar la visibilidad. Incluso abrió espacios exclusivos en El Corte Inglés (Castellana) para acercar sus productos al gran público.
El avance del mercado libre (sin subvención) también jugó a favor de Sony, permitiendo capitalizar su imagen de marca. En accesorios, el Smartwatch 2 se situó entre los más vendidos de la firma, solo superado por un auricular Bluetooth de menor precio. Y, a nivel de plataformas, la empresa mantuvo un compromiso claro con Android, dejando la puerta abierta a evaluar Firefox OS mientras la exploración con Windows Phone quedaba en segundo plano.
Otra palanca clave estuvo en el ecosistema de entretenimiento: la PlayStation 4 y su interacción con dispositivos móviles, favoreciendo sinergias entre divisiones y aumentando la propuesta de valor para el usuario.
Operaciones y cadena de suministro
En cualquier caso, parece que Sony no se queda parada, ha decidido externalizar parte de la fabricación, llevando el 30-40% de la producción a fábricas de terceros como Foxconn, Arima y Compal. Este modelo mixto permite ganar flexibilidad, optimizar costes y escalar producción en picos de demanda sin comprometer estándares de calidad.
Resultados financieros y objetivos
La compañía afrontó un ejercicio con pérdidas netas cercanas a los 1.250 millones de dólares sobre unos 75.400 millones en ventas, impactada por reestructuración y la escisión/venta de negocios como VAIO o la reorganización de televisores. Aun así, la división móvil aumentó ingresos cerca de un 30% y videojuegos alrededor de un 38%, con envíos de smartphones que pasaron de unos 33 a 39 millones año a año, y el objetivo corporativo de alcanzar 50 millones en el siguiente ejercicio.
Factores como la depreciación del yen, la transición en televisores y la presión competitiva explican parte del contexto. De su estrategia a corto plazo dependerá mantener el ritmo frente a LG, Huawei o Lenovo, y seguir ganando cuota con la línea Xperia, mientras profundiza en rentabilidad y simplificación del porfolio.
Con un enfoque en diseño, resiliencia y ecosistema, apoyado por operadores, retail y una fabricación más flexible, Sony aspira a consolidar su volumen anual y reforzar su posición en los segmentos de mayor valor, especialmente en mercados donde su reputación es más alta.
