LG G Watch vs Samsung Gear Live: diferencias, sensores, batería y pantalla con Android Wear

  • El Gear Live destaca por su Super AMOLED y sensor cardíaco; el G Watch aporta batería de 400 mAh.
  • Ambos comparten Android Wear, 1,2 GHz, 512 MB de RAM y 4 GB de almacenamiento.
  • IP67 en los dos: resistencia al agua y polvo; carga por pines con base dedicada.
  • Sin GPS integrado: el posicionamiento depende del smartphone; sensores extra se pueden añadir vía accesorios.

comparativa LG G Watch vs Samsung Gear Live

El anuncio de la llegada del LG G Watch y el Samsung Gear Live se realizó en el mismo momento en el que Android Wear se presentó en el evento Google I/O. Lo cierto es que alguno puede pensar que estos dos smartwatch son muy parecidos, pero en realidad no es así. Un vídeo muestra sus diferencias y, también, las similitudes.

Lo cierto es que a primera vista, los dos dispositivos se parecen bastante, ya que disponen de un diseño con rasgos similares: esquinas redondeadas, pantalla de dimensiones parecidas (1,65 del LG G Watch frente a 1,63 pulgadas del modelo de Samsung) e, incluso, se incluyen pins de contacto para la recarga del dispositivo. Además, lo que se muestra en los paneles es muy parecido, ya que ambos modelos incluyen Android Wear.

El hardware también tiene componentes importantes que son calcados, como sus 4 GB de memoria de almacenamiento y procesador de 1,2 GHz. Eso sí, hay algunas diferencias a considerar, como por ejemplo la carga de la batería, ya que en el Samsung Gear Live es de 300 mAh por 400 del LG G Watch (lo que permite al primero pesar cuatro gramos menos, alcanzando sólo los 59). Ambos mueven la interfaz con soltura gracias a sus 512 MB de RAM y a un sistema optimizado para pantallas pequeñas.

Pantalla y calidad de imagen

comparativa LG G Watch vs Samsung Gear Live

Aunque el tamaño es similar, hay matices. El LG apuesta por panel LCD IPS de 1,65″ y el Samsung por Super AMOLED de 1,63″. La resolución también cambia: el Gear Live sube a 320 x 320 píxeles, mientras que el G Watch se queda en 280 x 280. En la práctica, el AMOLED ofrece negros más puros y, en modos de pantalla siempre activa, puede ayudar al consumo; el IPS, por su parte, brinda colores más neutros y una lectura muy estable en distintos ángulos.

Además, el Samsung añade Corning Gorilla Glass 3 para proteger su cristal, un plus frente a golpes y microarañazos. En ambos casos, el comportamiento a plena luz es correcto, con la salvedad de que el IPS suele rendir de forma muy consistente en exteriores, y el AMOLED saca ventaja en escenas de alto contraste y fondos oscuros.

A continuación dejamos el vídeo en el que se puede conocer de primera mano cómo se ven ambos productos comparados y se muestran también algunas de las características que son parte esencial en los dos smartwatch, como por ejemplo la resistencia al agua y polvo:

Sensores, salud y navegación

Los dos relojes integran acelerómetro, giroscopio y brújula, lo que posibilita funciones como orientación, gestos y conteo de pasos. El Samsung Gear Live incorpora monitor de ritmo cardíaco, muy útil para quienes entrenan con métricas de pulso. El LG G Watch no integra lector cardiaco de serie, pero puede aprovechar datos del móvil o de sensores externos compatibles vía aplicaciones deportivas.

No incluyen GPS integrado, de modo que el posicionamiento lo suplirá el smartphone conectado mediante Bluetooth. Aun así, conviene conocer qué ofrecen otros sensores habituales en wearables: un barómetro ayuda a estimar altitud y a predecir cambios de clima; un sensor de temperatura permite vigilar esfuerzos prolongados para evitar hipertermia; y un sensor de cadencia mide las revoluciones del pedaleo en ciclismo. Aunque estos relojes no los incorporan, Android Wear puede leer esas métricas si las aporta el teléfono o accesorios dedicados.

Autonomía, carga y resistencia

Con 400 mAh, el LG G Watch suele ofrecer un margen adicional frente a los 300 mAh del Gear Live. La promesa de ambos es alcanzar la jornada con uso normal, si bien la autonomía real varía según brillo, notificaciones y uso de pantalla siempre encendida. El equilibrio entre batería y peso explica que el Samsung sea más ligero.

La recarga se realiza mediante pines de contacto y base dedicada. Como ya se apuntaba, el LG G Watch dispone de una funda de carga algo más aparatosa de la que tiene su rival, por lo que parece que la experiencia anterior de este se nota en dicho apartado. En durabilidad, ambos relojes cuentan con certificación IP67: protección total contra el polvo y resistencia a inmersión corta (hasta 1 metro durante 30 minutos).

Compatibilidad, rendimiento y software

Gracias a Android Wear, los dos relojes muestran tarjetas al estilo Google Now con información de valor contextual: clima, vuelos, citas y recordatorios. El comando de voz «OK Google» facilita acciones rápidas, y los gestos en pantalla permiten navegar por notificaciones y activar modos como «no molestar». Tanto el LG como el Samsung son compatibles con terminales Android 4.3 o superior mediante la app Android Wear.

En potencia bruta, las diferencias son mínimas: ambos apuestan por CPU a 1,2 GHz y 512 MB de RAM, suficiente para transiciones fluidas, y 4 GB para apps y esferas. No hay un claro ganador en rendimiento, ya que el sistema está optimizado para tareas ligeras y consultas de un vistazo.

Diseño, correas y ergonomía

Los dos modelos mantienen líneas rectangulares con esquinas redondeadas y un estilo sobrio. Las correas son intercambiables, y la disponibilidad de colores y materiales permite personalizar el aspecto. Hay diferencias de ergonomía: el Gear Live, más ligero, puede resultar algo más cómodo en muñecas pequeñas, mientras que el G Watch ofrece mayor batería y una presencia un punto más robusta.

En algunas unidades del Gear Live se ha señalado que el sistema de cierre metálico puede no inspirar demasiada confianza a quienes realizan movimientos intensos, mientras que el LG, al abrirse completamente, facilita una puesta y retirada rápida. En cualquier caso, ambos permiten mejorar la experiencia con correas de terceros de calidad.

El caso es que ambos dispositivos funcionan con una más que destacables fluidez, y se pueden ver comparados con pulseras y otros relojes inteligentes. Además es posible ver cómo son las correas que se incluyen con ellos y algunas de las funcionalidades específicas que son de la partida y les hacen diferentes (como el sensor biométrico del dispositivo de Samsung). Por cierto, que el LG G Watch dispone de una funda de carga algo más aparatosa de la que tiene su rival, por lo que parece que la experiencia anterior de este se nota en dicho apartado. Por cierto, estos son los enlaces para poder conseguir el modelo de LG y de Samsung.

Fuente: PocketNow.

Quien priorice monitorización avanzada agradecerá el lector de pulso del Samsung; si el objetivo es exprimir más la autonomía y mantener un panel muy legible, el LG gana enteros. En ambos, Android Wear aporta una experiencia coherente, rápida y útil de un vistazo, así que la elección dependerá del equilibrio que cada usuario busque entre pantalla, sensores, peso y batería.