Cada día que pasa y se acerca la fecha de presentación del Samsung Galaxy S3 crecen más los rumores y filtraciones. Las ganas de verlo ya están provocando la aparición de muchos detalles, desmentidos minutos después. Lo último es la publicación de unas supuestas fotografías del nuevo móvil publicadas por un blog brasileño. ¿Qué como han llegado hasta allí las imágenes de un terminal hecho en Corea y que Samsung guarda con todo el celo del mundo para presentarlo en Londres? Esas mismas dudas tenemos nosotros.
El hambre, mejor dicho la sed, hace ver espejismos. La gente de Gizmodo en Brasil publicaron una espantosas fotografías (por la calidad) que se corresponderían con el Galaxy S3. Por lo que dicen, el nuevo móvil recupera los botones físicos que habían desaparecido en otras fotografías filtradas semanas atrás. Además de ser más delgado pero algo más pesado que el S2, tener una cámara de 12 Mpx, una mayor pantalla y de mayor resolución, no dan muchos más detalles.
Del sitio brasileño, que asegura haber obtenido las fotografías de alguien de dentro de Samsung, las imágenes han saltado a la mitad de los blogs especializados del mundo. Pero la otra mitad ha sido más prudente e incluso algunos directamente han negado que se trate del nuevo Galaxy S3.
Es el caso del respetado The Verge. Ellos han preguntado a sus fuentes en Samsung que les han asegurado que las imágenes no se corresponden, “ni siquiera se acercan”, dicen exactamente, al diseño final. Lo que sí reconocen es que las fotografías se podrían corresponder con móviles de prueba de Samsung. La compañía coreana, como muchas otras, usan carcasas especiales para ir probando los terminales y evitar fugas de información. Es decir, que lo de dentro sí podría ser el Galaxy S3, pero no lo de fuera.
Uno de los argumentos que señala a la falsedad, es que mayor dispositivo de seguridad alrededor de su nuevo móvil que jamás haya realizado. Lo que hace poco creíble que se filtre alguna imagen y menos aún a un medio brasileño.
La versión de Gizmodo
La corrección de The Verge.
Más pistas técnicas y benchmarks: el rastro del GT-i9300

Mientras unas fotos se ponen en duda, los test de rendimiento (GLBenchmark) añaden contexto. En los listados aparece la referencia GT-i9300, que muchos asocian al S3, con una resolución registrada de 1196 x 720 píxeles, pista que sugiere botones del sistema integrados en pantalla (el área faltante corresponde a la barra de navegación). Este detalle encaja con la evolución de Android hacia controles en el display y explicaría por qué en algunas filtraciones se ven menos marcos frontales.
En esos mismos registros se observa la escalabilidad del procesador entre 200 MHz y 1,4 GHz. Aunque se ha especulado con 1,5 GHz, ese margen inferior suele apuntar a una estrategia de gestión energética más eficiente para mejorar autonomía. Sobre la CPU, varias fuentes hablan de cuatro núcleos, pero incluso si fuese de dos, los resultados de rendimiento apuntan a un salto notable respecto a la generación anterior.
La GPU señalada sería una ARM Mali-400, similar a la del Galaxy S2, pero los resultados en GLBenchmark 2.1 Egypt se mantienen competitivos pese al incremento de resolución. La combinación con Android 4.0 Ice Cream Sandwich casi se da por segura en estas pruebas, reforzando la idea de botones virtuales y mejoras de aceleración gráfica por software.
Rumores enfrentados: manual filtrado, AnTuTu y el lío de la referencia

Otra línea de filtraciones llega en forma de manual de usuario supuestamente publicado por SamMobile: dibuja un teléfono en línea con lo visto y cita quad-core alrededor de 1,5/1,4 GHz, pantalla de 4,8 pulgadas y cámara de 8 MP. No son datos definitivos, pero encajan con la idea de priorizar eficiencia sin sacrificar fluidez.
En paralelo, un benchmark de AnTuTu aporta variaciones: pantalla de 4,7 pulgadas a 720p, 1 GB de RAM (cuando algunos esperaban 2 GB) y una trasera que se mueve entre 8 y 12 MP con frontal de 2 MP. Diferencias así son habituales en prototipos y builds de desarrollo; a menudo responden a configuraciones regionales (por ejemplo, versiones HSPA+ frente a variantes LTE).
La referencia GT-i9300 también se ha ligado, en otras bases de datos, a una resolución de 1024 x 600. De ahí nacen dos teorías que conviene entender: o bien no es el S3 y corresponde a otro dispositivo, o bien hubo errores de identificación como ya sucedió con el Galaxy Nexus, al que se asociaron lecturas de 800×480 que luego no se confirmaron. Este contexto explica por qué conviven filtraciones con pantalla HD y otras con datos atípicos.
El «fake» del día: diapositivas y especificaciones demasiado perfectas

Circulan también diapositivas de una supuesta presentación interna que, pese a su aspecto dudoso (marcos blancos y señales de retoque), no dejan indiferente: hablan de un Exynos 4212 de doble núcleo a 1,8 GHz, 2 GB de RAM, pantalla Super AMOLED Plus HD de 4,6″, sensor de 12 MP, y soporte de LTE y NFC. Por muy atractivo que suene, varios indicios apuntan a un montaje. Aun así, ayudan a delimitar el terreno de juego: conectividad avanzada, panel grande en alta definición y un enfoque en cámara y rendimiento multimedia.
Más allá del hardware, hay funciones de software que sí encajan con la estrategia de Samsung para diferenciarse: Pop Up Play (reproducir vídeo en una ventana flotante mientras usamos otra app), S Voice con soporte en español para comandos naturales, y un ecosistema de AllShare para compartir contenido con televisores y otros dispositivos. Este giro de “más valor por software” cobra sentido si el salto de especificaciones frente a rivales es estrecho.
Qué se perfila como más probable del modelo final
Juntando piezas de distintas fuentes y contrastes, el retrato más verosímil del Galaxy S3 apunta a una pantalla HD entre 4,7 y 4,8 pulgadas con excelente densidad (en torno a 306 ppp), un chipset Exynos afinado alrededor de 1,4 GHz con foco en eficiencia, y una cámara principal de 8 MP con mejoras de procesamiento que incorporan ráfaga, HDR y captura de foto durante la grabación de vídeo. En frontal, vídeo HD para mejores videollamadas.
En conectividad, cabe esperar HSPA+ para muchas regiones y LTE en mercados concretos, además de WiFi, Bluetooth 4.0 y NFC. No faltan detalles prácticos: doble micrófono para cancelar ruido, un diseño más curvo con policarbonato, grosor muy contenido y un peso sorprendentemente ligero. El botón físico central podría mantenerse en algunas variantes, mientras que otras apostarían por botones virtuales según decidan los mercados.
En batería, las filtraciones sitúan la capacidad en torno a 2.100 mAh, suficiente para el día típico si no abusamos de juegos o vídeo. Y en accesorios, se mencionan funda, dock de escritorio y cargador inalámbrico. A nivel de experiencia, TouchWiz se renueva con una estética más limpia, añadidos como conmutadores en la barra de notificaciones, estancia inteligente para mantener la pantalla encendida si nos detecta, integración de servicios (incluida una promoción de almacenamiento en la nube) y apps como Flipboard en exclusiva temporal.
Respecto al rendimiento, los primeros números filtrados en Quadrant lo sitúan por encima de competidores directos, pero lo importante es que todo fluya en el día a día: transiciones suaves, multimedia sin tirones y ausencia de cierres inesperados. Ese parece ser el caso de los prototipos más avanzados, lo que refuerza la tesis de una optimización sólida de CPU y GPU.
Volviendo al punto de partida, tiene pleno sentido que Samsung utilice carcasas señuelo para probar internamente el hardware y reducir fugas, lo que explicaría por qué algunas fotos “reales” no encajan con el diseño final y por qué fuentes cercanas, como las citadas por The Verge, insisten en que aquellas imágenes “ni siquiera se acercan” al producto definitivo. Entre benchmarks, manuales y diapositivas sospechosas, la mejor brújula sigue siendo cruzar datos y quedarse con lo que más coherencia tiene con la evolución de la gama.
Con todo lo anterior sobre la mesa, el mapa de filtraciones del Samsung Galaxy S3 es hoy mucho más nítido: fotos discutibles, pruebas de rendimiento que apuntan a HD y eficiencia, rumores de cámara entre 8 y 12 MP, conectividad de última generación y un fuerte énfasis en software propio como S Voice, AllShare y Pop Up Play. Entre luces y sombras, el hilo común es claro y muy consistente: un salto que prioriza la experiencia, no solo la potencia bruta.

