Se han lanzado muchos smartphones que afirman contar con una pantalla sin biseles. Sin embargo, no son móviles completamente sin marcos: en la práctica son pantallas que ocupan un gran porcentaje del frontal. En este contexto, Xiaomi Mi MIX 2 destaca como uno de los pioneros en llevar este concepto al límite, con un diseño optimizado que reduce al mínimo los marcos visibles.
Xiaomi Mi MIX 2
El Mi MIX 2 apostó por una pantalla de 5,99 pulgadas con resolución FHD+ (2160 x 1080) y formato 18:9, que ofrece una densidad de 403 ppp. Aunque el marketing popularizó el término “sin biseles”, hay que ser precisos: existe un fino marco superior (alrededor de 5 mm), lateral (unos 3 mm) y “mentón” inferior (en torno a 10 mm) donde se sitúa la cámara frontal. La relación pantalla-cuerpo real se sitúa por encima del 80%, lo que lo coloca entre los diseños más inmersivos de su generación.
El diseño corre a cargo de Philippe Starck y combina trasera de cerámica con un marco metálico redondeado para mejorar el agarre. Sus medidas son 151,8 x 75,5 x 7,7 mm y pesa 185 g, logrando un equilibrio notable entre tamaño y ergonomía. A diferencia del primer Mi MIX con transmisión por vibración, este modelo emplea un auricular tradicional ultrafino para mejorar la calidad de las llamadas.

En rendimiento, integra Qualcomm Snapdragon 835 y GPU Adreno 540, con memorias rápidas LPDDR4X y UFS 2.1. El resultado es una experiencia fluida en multitarea y juegos exigentes, con bajo calentamiento incluso tras sesiones prolongadas. Se basa en Android con MIUI, disponible en ROM Global (multilenguaje y Google Play preinstalado) o ROM China (más ligera, sin servicios de Google por defecto).
Su apartado fotográfico se centra en un único sensor trasero Sony IMX386 de 12 MP con estabilización óptica de 4 ejes y apertura f/2.0, capaz de grabar 4K a 30 fps. En buena luz ofrece colorimetría natural y alto nivel de detalle; en baja luz la nitidez se resiente y conviene usar el modo manual (control de ISO, velocidad, enfoque y balance de blancos) al carecer de RAW e HDR automático. La cámara frontal es de 5 MP y se ubica en el bisel inferior; incorpora modos de embellecimiento típicos de MIUI.

En sonido, combina el altavoz inferior con la aurícula para efecto estéreo. A volúmenes altos puede aparecer cierta distorsión, pero a niveles normales cumple con solvencia. No incluye jack de 3,5 mm y se suministra un adaptador USB-C a 3,5 mm. La conectividad es completa: Dual SIM, Bluetooth 5.0, WiFi 802.11 a/b/g/n/ac con MU‑MIMO, NFC y GPS/GLONASS/BeiDou. Destaca el soporte de bandas LTE globales (incluye 20 y 8), garantizando buena cobertura.
La batería de 3.400 mAh ofrece una autonomía sólida, con jornadas intensas sin apuros y cargas con Quick Charge 3.0 que completan alrededor de hora y media. En uso mixto es factible superar 7 horas de pantalla según configuración.
Tres versiones
El Xiaomi Mi MIX 2 se comercializa en varias configuraciones. Las estándar combinan 6 GB de RAM con 64/128/256 GB de almacenamiento. Además, existe una edición especial cerámica con 8 GB de RAM y 128 GB. No admite microSD, por lo que conviene elegir la capacidad adecuada. Los precios de lanzamiento se situaron en un rango competitivo para su segmento —incluso llegaron rumores sobre un Xiaomi Mi MIX barato— con las versiones de 6 GB partiendo desde alrededor del entorno de los 500–600 (según mercado) y la edición especial por encima.

Más allá de las cifras, el Mi MIX 2 consolidó el concepto de frontal casi todo pantalla que hoy replican múltiples marcas. La firma optimizó marcos respecto a su predecesor, sustituyó soluciones experimentales (como el altavoz piezoeléctrico) por opciones más prácticas, y reforzó su propuesta con un hardware solvente y un acabado en cerámica de gran resistencia al rayado. Sin llegar a eliminar todos los marcos, la experiencia visual inmersiva y el equilibrio general de prestaciones lo mantienen como una referencia en el diseño sin biseles.
