Nadie en su sano juicio esperaba que cayera sobre nosotros una pandemia como la del COVID-19. La lucha contra un virus de tal calibre ya no solo actĆŗa en los hospitales y urgencias para salvar vidas. De hecho, hay muchĆsima gente a la que toda esta situación le ha afectado mentalmente y le ha impedido desarrollar su vida con normalidad. Esta enfermedad estĆ” presente en la cabeza del conjunto de la sociedad, hasta tal punto de que causa estragos, como depresiones y ansiedad en las personas. Yana es una app que puede servir como bote salvavidas para ese impacto emocional prolongado.
Tantas limitaciones, tantas restricciones, mascarillas, horarios, aislamiento, cambios laborales y acadĆ©micos⦠Toda esta composición de medidas que estĆ”n impidiendo hacer una vida normal hace mella en nuestro estado de Ć”nimo, y no solemos prestarle la atención que realmente merece. Nos hemos acostumbrado a un modo de vida que no habĆamos conocido anteriormente y por ello debemos saber cómo afrontarlo para seguir adelante. Por lo tanto, cuantas mĆ”s herramientas tengamos para combatir el efecto negativo de esta pandemia y sus secuelas, mejor afrontaremos el desgaste psicológico que supone la enfermedad y el contexto social asociado.
Yana, un asistente virtual con un bot 24 horas
La solución para combatir mejor este tema y todo lo que nos rodea la encontramos en Yana, un amigo virtual que ayuda a fortalecer el bienestar emocional durante la cuarentena por el covid-19, en contextos de distanciamiento social y, en general, en cualquier etapa de estrés prolongado. A través de su chatbot podremos desahogarnos de todos los problemas que nos ha causado esta situación, asà como mejorar nuestra salud mental en términos generales y en otros Ômbitos de la vida cotidiana que van mÔs allÔ de la pandemia.
Yana utiliza inteligencia artificial aplicada a la salud emocional para ofrecer una experiencia conversacional similar a chatear con alguien de confianza. Se trata de una herramienta diseƱada para que puedas hablar de lo que sientes a cualquier hora, con respuestas basadas en psicologĆa cientĆfica, en especial en la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), que es uno de los enfoques mĆ”s utilizados para tratar ansiedad y depresión, al igual que otras apps como Youper. Esta terapia parte de la idea de que lo que afecta emocionalmente a las personas no son tanto los hechos como la percepción que tenemos de esos hechos, y que si cambiamos esa interpretación podemos aliviar el malestar.
El primer jarro de agua frĆa, por asĆ decirlo, es que a la hora de registrarnos solo nos encontramos con paĆses sudamericanos para establecer como la zona de origen. La idea ha sido iniciada por una desarrolladora mexicana, por lo que ahĆ reside el motivo, aunque no sea excusa para internacionalizar la plataforma y que puedan utilizarla en cualquier parte del mundo. Sin embargo, mĆ”s allĆ” de la selección de paĆs, la app puede usarse desde cualquier lugar con conexión a Internet y su propuesta tiene un claro enfoque en el pĆŗblico hispanohablante, algo que la diferencia en un mercado dominado por apps en inglĆ©s.

Una vez que estemos dentro de ella, ya tenemos disponible un bot con el que podemos conversar de cualquier tema relacionado con problemas de estrés, depresión o ansiedad, similar a otras apps que ayudan con la salud emocional. Este bot comenzarÔ a hacernos preguntas sobre aspectos personales y de estado de Ônimo, todo ello para iniciar una conversación y ahondar en el problema que nos inunda. No siempre tenemos una respuesta a sus comentarios, por lo que propone respuestas predeterminadas para salir del paso y continuar con la conversación.
Se puede interactuar de diferentes maneras, como utilizar emoticonos para manifestar nuestras sensaciones a los mensajes que nos manda el bot y, a partir de ahĆ, aportarnos soluciones. Esta forma de interactuar hace que el proceso sea cómodo e intuitivo, incluso para personas poco habituadas a usar apps de salud mental, y reduce la sensación de formalidad que a veces aleja a quienes necesitan ayuda.
DetrĆ”s de las respuestas de Yana no solo hay algoritmos, sino tambiĆ©n contenidos revisados por profesionales de la psicologĆa. La app integra herramientas y ejercicios diseƱados por expertos, de modo que el acompaƱamiento no se limita a frases de apoyo, sino que propone acciones concretas para trabajar pensamientos y emociones del dĆa a dĆa, especialmente en momentos de crisis de ansiedad, episodios depresivos o baja autoestima vinculados al contexto COVID-19.

La propia creadora de Yana, la desarrolladora mexicana Andrea Campos, ideó la aplicación a partir de su experiencia personal con depresión crónica. Tras aƱos de sĆntomas y el inicio de una terapia cognitivo conductual, identificó que buena parte del proceso terapĆ©utico podĆa automatizarse mediante un chatbot que guiara la reflexión sobre pensamientos y emociones. De esa necesidad personal surgió una herramienta que hoy acompaƱa a millones de personas en momentos difĆciles.
Cómo funciona el chatbot de Yana a nivel prÔctico
El funcionamiento prÔctico de Yana se basa en una experiencia conversacional guiada: el usuario escribe cómo se siente o elige entre varias opciones, y la app responde con preguntas, explicaciones y ejercicios breves. A medida que vas interactuando, la aplicación va aprendiendo sobre tu estado emocional y tus patrones de pensamiento, lo que le permite adaptar mejor las recomendaciones.
Algunos elementos clave de este funcionamiento son:
- Procesamiento del Lenguaje Natural para interpretar lo que escribes y responder de forma coherente.
- Botones de respuesta rƔpida para quienes prefieren no escribir mucho o les cuesta poner en palabras lo que sienten.
- Mensajes breves y claros, similares a los que enviarĆas en una app de mensajerĆa, que facilitan seguir el hilo de la conversación incluso cuando la concentración es baja por ansiedad o tristeza.
- Iteración constante de las herramientas, que se van perfeccionando con base en datos agregados (siempre anonimizados) de uso.
El resultado es una mezcla entre compaƱĆa emocional y entrenamiento psicológico que no pretende sustituir a una terapia, pero sĆ ofrece un apoyo mĆ”s estructurado que un simple chat genĆ©rico.
De quƩ temas podemos hablar con Yana
Con mĆ”s de un millón de descargas en la tienda de Google Play (como ocurre en listados de las mejores apps para cuidar tu salud), la app Yana ayuda a las personas a manifestar su verdadero estado de Ć”nimo, a conocer los pensamientos y sentimientos que rodean su cabeza y a dar con la mejor solución para vivir de una forma mĆ”s feliz. Su tecnologĆa es capaz de detectar si nos encontramos mal con nosotros mismos y, cuando tenemos sentimientos y pensamientos infelices, nos ayuda a encontrar los mĆ©todos mĆ”s saludables para llevar una vida lo mĆ”s equilibrada posible.
Realmente podemos tratar cualquier tema con Yana, ya que nos puede llegar a preguntar por quĆ© hemos llegado a esta plataforma y cómo la hemos conocido. Por lo tanto, no debemos tener miedo de mostrar nuestros sentimientos o pensamientos mĆ”s Ćntimos, ya que esta aplicación nos puede servir de gran ayuda. La conversación con la app es anónima y las conversaciones estĆ”n cifradas, de manera que nadie mĆ”s puede leer lo que escribes; esto es clave para personas que temen ser juzgadas o que no se sienten seguras abriĆ©ndose con su entorno cercano.
Podemos hablar de una gran variedad de temas que nos acontecen en nuestro dĆa a dĆa, y estos podemos elegirlos cuando abrimos la aplicación por primera vez. Pueden abarcar una multitud de temas como depresiones, rupturas amorosas, baja autoestima, aspectos relacionados con el colectivo LGTBI+, rechazo social, problemas familiares y, sobre todo, problemas relacionados con la pandemia COVID-19, como el miedo al contagio, la incertidumbre por el futuro, la soledad del confinamiento o la frustración ante los cambios constantes.
Los datos que comparte su equipo indican que las causas principales por las que muchas personas se acercan a Yana son la depresión y la ansiedad combinadas. Sin embargo, según la edad, se observan matices, como muestran estudios sobre salud mental juvenil: los adolescentes suelen mencionar mÔs el aburrimiento o la frustración, los adultos jóvenes la incertidumbre sobre el futuro, y las personas de mayor edad señalan con frecuencia el miedo al contagio. Este contexto hace que la app se adapte a diferentes perfiles en un momento en el que la salud mental se ha visto especialmente golpeada.

Por otro lado, tambiĆ©n puede darse la situación de que te encuentres correctamente y no tengas problemas contigo mismo ni con el resto de gente que te rodea, pero sin embargo tu objetivo es mejorar en tu dĆa a dĆa y progresar como persona. En este caso, a travĆ©s de la aplicación puedes obtener consejos y recomendaciones para lograr tus objetivos, preguntando a la aplicación sobre quĆ© puedes hacer para ello. AhĆ entran en juego temas como la productividad, la gestión del tiempo, los hĆ”bitos de descanso o la organización de prioridades, e incluso integrĆ”ndose con herramientas como Google Fit para cuidar el descanso y la actividad fĆsica.
Yana tambiĆ©n permite mantener un historial del estado de Ć”nimo, es decir, un registro seguro de las emociones y pensamientos que vas compartiendo. Esta funcionalidad ayuda a identificar patrones emocionales, ver quĆ© dĆas se repiten ciertos pensamientos negativos o quĆ© situaciones desencadenan mĆ”s estrĆ©s. Comprender esos patrones facilita tomar decisiones mĆ”s conscientes respecto a la propia salud mental y, si se quiere, compartir esa información con un profesional de forma estructurada.
Una app que propone consejos para mejorar nuestros hƔbitos

Si nos fijamos en la esquina superior izquierda, tenemos un icono de una casa. Ese icono nos lleva a otros menús donde la app nos propone ejercicios rutinarios para mejorar nuestros hÔbitos y resolver ese problema que tenemos, todo ello relacionado con la interacción del bot. Por ejemplo, para aquellas personas que utilizan excusas para no hacer algo, Yana nos propondrÔ soluciones y consejos para conseguir nuestras metas, trabajando los pensamientos que estÔn detrÔs de esa falta de acción.
La base teórica de muchas de estas herramientas estĆ” en la Terapia Cognitivo Conductual, que plantea que lo que afecta emocionalmente a las personas no son tanto los hechos como la percepción que tenemos de esos hechos. Por eso, parte del trabajo consiste en identificar pensamientos automĆ”ticos (como āno valgo para nadaā, ānunca me va a salir bienā, ātodos me van a rechazarā) y aprender a cuestionarlos para encontrar formas de pensar mĆ”s equilibradas y Ćŗtiles.
Hay dos apartados especĆficos para ello, siendo Ā«EjerciciosĀ» y Ā«RutinaĀ». En el primero, encontramos una caja de herramientas que nos va a ayudar a iniciar la conversación con el bot. Empezamos contestando a unas preguntas para determinar si hay sĆntomas de depresión o de ansiedad que requieran de atención y empezar a combatirlos desde el principio. AdemĆ”s, cuenta con otros elementos como un diario emocional donde podemos exponer nuestras experiencias vitales, y otras herramientas que nos hagan recordar solamente lo que nos haga felices.
Yana maneja distintas categorĆas de pensamiento y decenas de herramientas breves que se enfocan en manejar emociones del dĆa a dĆa: ejercicios para trabajar la autoestima, revisar relaciones, cuidar la productividad, atender la economĆa personal, mejorar el descanso, aumentar la energĆa o cuidar la alimentación. Cada herramienta se presenta como una mini experiencia guiada que combina preguntas, explicaciones y pequeƱas tareas prĆ”cticas.

Si queremos focalizarnos en algo concreto como la economĆa o la autoestima en un momento determinado, tambiĆ©n hay unos accesos especĆficos para hablar con el bot. Esta estructura por temas ayuda a no sentirse perdido y a elegir exactamente el Ć”rea de la vida donde mĆ”s necesitamos apoyo. Para quienes estĆ”n pasando por dificultades económicas derivadas del contexto COVID-19, por ejemplo, resulta Ćŗtil contar con ejercicios que conectan la gestión del dinero con la gestión de la ansiedad, proponiendo pasos pequeƱos y realistas.
Herramientas de la versión premium
Todas estas herramientas que incluye la app estÔn disponibles en la versión gratuita, aunque si nos hacemos una cuenta premium, todos los usuarios pueden acceder a una Rutina Diaria mÔs personalizada con mÔs posibilidades y opciones. Por ejemplo, podemos tener acceso a una BitÔcora para ver el resumen de cómo te has sentido a lo largo de un tiempo determinado y también a un Baúl de Gratitud, donde podremos añadir todas las experiencias positivas que has tenido últimamente.

Entre las herramientas que mƔs destacan estƔn:
- Diario emocional: permite registrar cómo te sientes, qué emoción predomina y cuÔl es el factor que la ha provocado (trabajo, familia, estudios, pareja, salud, etc.). Cuando detecta que hay una emoción negativa, la app te ayuda a buscar el pensamiento detrÔs de esa emoción y propone una forma mÔs saludable de interpretarlo.
- Baúl de gratitud: sirve para guardar las cosas buenas que te han ocurrido, por pequeñas que sean. Esto entrena al cerebro para prestar atención también a lo positivo, algo que suele pasar desapercibido cuando estamos deprimidos o ansiosos.
- Rincón de la felicidad: un espacio para almacenar recuerdos, ideas o situaciones que te han hecho sonreĆr. Funciona como un recordatorio visual y emocional al que puedes volver cuando te sientes peor.
- Caja de herramientas temĆ”tica: incluye módulos sobre autoestima, emociones, relaciones, productividad, intereses, economĆa, descanso, energĆa y alimentación, entre otras Ć”reas esenciales del bienestar cotidiano.
En la versión de pago, ademĆ”s de estas opciones, la app suele ofrecer acceso ilimitado al chatbot, registros emocionales sin restricciones y un BaĆŗl de Gratitud sin lĆmites para quienes quieren profundizar en la prĆ”ctica diaria. La suscripción se plantea como una forma de obtener una experiencia mĆ”s completa y continua, pudiendo complementarla con apps como Fabulous, aunque la base de la app sigue estando disponible de manera muy accesible.
El hecho de contar con un historial visual de la propia evolución (a travĆ©s de la bitĆ”cora y los grĆ”ficos de Ć”nimo) puede ser muy Ćŗtil no solo para el usuario, sino tambiĆ©n para compartir impresiones con un terapeuta humano, si se estĆ” en tratamiento, permitiendo ver mejor quĆ© momentos han sido mĆ”s difĆciles, quĆ© pensamientos se repiten o quĆ© estrategias han funcionado mejor.
En el segundo apartado, tenemos como una especie de planning que nos marca unas pautas para seguir en nuestra rutina. Es importante responder bien y con sinceridad a las preguntas, ya que Yana nos harĆ” una planificación personalizada, con hĆ”bitos que se adecĆŗen a nuestra rutina y que nos permitan ser mĆ”s felices. Nos puede incluir algunas tĆ©cnicas a llevar a cabo y aplicarlas en nuestro dĆa a dĆa o recordatorios como llamar a seres queridos, caminar o hacer meditación.
Cómo es la experiencia de hablar con Yana
La plataforma estĆ” pensada para ser una experiencia conversacional, muy parecida a escribirle un mensaje a alguien por una app de mensajerĆa. El robot te escribe, te hace preguntas breves y tĆŗ le contestas con texto, botones o emoticonos. Esta dinĆ”mica reduce la sensación de estar usando una herramienta clĆnica y la convierte en algo mĆ”s cercano a un amigo disponible 24/7. Puedes complementar con recursos de bienestar digital en YouTube para profundizar en prĆ”cticas y tutoriales.

Las personas usuarias suelen destacar varios aspectos:
- La posibilidad de desahogarse sin miedo a ser juzgadas, especialmente en momentos de tristeza, rabia o confusión.
- La sensación de contar con una compaƱĆa constante en dĆas complicados, evitando la experiencia de sentir que se estĆ” completamente solo.
- El acceso a consejos prĆ”cticos y herramientas concretas para manejar situaciones difĆciles, mĆ”s allĆ” de frases genĆ©ricas de Ć”nimo.
- La capacidad de la app para ayudar a reflexionar sobre decisiones, revisando pros y contras y dando estructura al proceso de pensar.
En los testimonios compartidos por la propia compaƱĆa se repiten ideas similares: usuarios que destacan haber encontrado una figura de apoyo constante, personas que sienten que ya no estĆ”n solas en sus pensamientos y quienes valoran especialmente poder tomar decisiones con una especie de guĆa que les plantea preguntas y escenarios posibles. Comentarios como āya no me siento soloā, āme ayuda a reflexionar cuando tengo que elegir algo importanteā o āha sido clave en mi proceso de sanaciónā se repiten en diferentes relatos.
La app se presenta como una especie de primera lĆnea de contacto para las personas que no saben quĆ© hacer, no tienen claro cómo se sienten o no saben con quiĆ©n hablar. Si la situación lo requiere, el propio sistema puede recomendar que se busque ayuda profesional y, en algunos casos, incluso canalizar hacia una lĆnea de atención en crisis para recibir apoyo inmediato, especialmente en momentos de desesperanza intensa o ideas autolesivas.
Es importante recalcar el aviso de responsabilidad que acompaƱa a la herramienta: Yana no sustituye ninguna opinión profesional, diagnóstico, tratamiento, psicoterapia o servicios de salud mental. Siempre hay que buscar el consejo de un mĆ©dico o especialista ante cualquier duda relacionada con la salud y no se debe abandonar una terapia o dejar de pedir ayuda profesional por algo que se haya leĆdo en la app. En este sentido, la propia compaƱĆa insiste en que se trata de una herramienta de acompaƱamiento y apoyo, no de sustitución de la intervención clĆnica.
En contextos de confinamiento, cuarentena o aislamiento social, donde el acceso presencial a profesionales puede verse limitado, herramientas como esta resultan especialmente valiosas como apoyo complementario, ayudando a que mƔs personas se animen despuƩs a dar el paso de pedir ayuda especializada.
Privacidad, seguridad y enfoque profesional
Uno de los puntos clave cuando se habla de apps de salud mental es la protección de datos. Yana hace hincapié en que las conversaciones con el chatbot estÔn cifradas y en que la interacción puede ser anónima, algo fundamental para quienes quieren hablar de temas delicados sin preocuparse por su identidad.
La plataforma cuenta con una PolĆtica de Privacidad y unos TĆ©rminos y Condiciones en los que se detalla cómo se gestionan los datos, quĆ© información se recopila y con quĆ© finalidad se usa. El mensaje que transmite es que la privacidad del usuario es prioritaria y que el diseƱo del producto se ha hecho teniendo en cuenta la sensibilidad de la información emocional que se comparte.
En paralelo, muchas de sus herramientas y contenidos han sido elaborados por expertos en psicologĆa, lo que le da una base mĆ”s sólida que a otros chatbots genĆ©ricos. No se trata simplemente de una inteligencia artificial generativa sin supervisión, sino de un sistema que integra metodologĆas validadas cientĆficamente, como la terapia cognitivo conductual y otras aproximaciones psicoeducativas. De hecho, la aplicación maneja mĆŗltiples categorĆas de pensamiento y decenas de herramientas especĆficamente diseƱadas para ayudar a manejar emociones en el dĆa a dĆa.

Al mismo tiempo, su equipo insiste en que Yana no es un sustituto de terapia, sino un acompaƱamiento que puede servir como puente para que mĆ”s personas se animen a consultar con un profesional cuando lo necesitan. La app incluso puede recomendar acudir a especialistas o derivar a lĆneas de crisis en momentos crĆticos. Esta visión la alinea con las recomendaciones generales en salud digital, que seƱalan la importancia de ver estas herramientas como complementos a la atención tradicional.
En algunos contextos, ademÔs, la aplicación se ha utilizado para ofrecer acompañamiento a empresas y universidades. De esta forma, no solo brinda apoyo individual, sino que ayuda a estas instituciones a entender el estado de la salud emocional de sus comunidades mediante reportes globales (sin exponer información individual identificable). Esto permite detectar tendencias, como picos de estrés en épocas de exÔmenes, altos niveles de ansiedad en ciertos departamentos o aumento de emociones negativas ante cambios organizativos, y tomar medidas preventivas antes de que los problemas se agraven.
Yana frente a la pandemia de COVID-19 y la crisis de salud mental
La pandemia de coronavirus supuso un aumento drÔstico de problemas de salud mental, especialmente en jóvenes y personas sometidas a estrés prolongado, miedo al contagio, duelos complicados o incertidumbre económica. Diversos informes internacionales apuntan a que los casos de ansiedad y depresión crecieron de forma notable durante este periodo, y buena parte de esas consecuencias se siguen arrastrando en forma de dificultades de sueño, irritabilidad, problemas de pareja, preocupación constante o baja autoestima.
En este contexto, aplicaciones como Yana vivieron un autĆ©ntico boom de descargas. Muchas personas que nunca se habĆan planteado probar una app de salud emocional dieron ese paso buscando un escape al estrĆ©s y una vĆa de apoyo accesible. El hecho de que Yana estuviera disponible en espaƱol la convirtió en una referencia en paĆses latinoamericanos y en EspaƱa, donde no abundaban herramientas de este tipo adaptadas cultural y lingüĆsticamente.
Para quienes seguĆan cuarentenas o medidas estrictas de distanciamiento social, poder hablar con un chatbot especializado en salud emocional resultó especialmente Ćŗtil. La app ayudó a:
- Canalizar miedos relacionados con el contagio, la enfermedad y la salud de seres queridos.
- Manejar la incertidumbre sobre el futuro laboral, académico y económico.
- Combatir la soledad y la sensación de aislamiento en personas que vivĆan solas o lejos de su familia.
- Atender el aburrimiento y la frustración de adolescentes y jóvenes que vieron su vida social suspendida.
AdemĆ”s, la app permitió recoger datos agregados que mostraban cómo diferentes grupos de edad vivĆan la situación: adolescentes mĆ”s afectados por el aburrimiento y la frustración, adultos jóvenes por la incertidumbre respecto al futuro y personas mayores por el miedo al contagio. Esta información ayudó a comprender mejor el impacto emocional real de la crisis sanitaria y a ajustar las herramientas dentro de la aplicación para que respondieran mejor a cada perfil.
Aunque la situación sanitaria haya evolucionado, muchas de las secuelas emocionales siguen presentes. Yana se plantea como un recurso que puede acompañar tanto a quien arrastra estas consecuencias como a quien se enfrenta a nuevos retos derivados de cambios laborales, académicos o personales que se originaron en ese periodo. En ese sentido, funciona como un compañero digital que ayuda a sostener el trabajo emocional en el tiempo, mÔs allÔ de la etapa mÔs aguda del COVID-19.
Accesibilidad, reconocimientos y expansión de la app
La accesibilidad es uno de los pilares de Yana. La aplicación se puede descargar gratis y permite usar buena parte de sus funciones sin coste, algo que resulta especialmente relevante en un contexto donde muchas personas con problemas de salud mental no pueden permitirse un tratamiento privado o se encuentran en listas de espera para recibir atención pública.
Este enfoque, unido a su propuesta innovadora basada en inteligencia artificial y bienestar emocional, le ha valido varios reconocimientos internacionales, como su inclusión entre las mejores apps de desarrollo personal y premios como mejor asistente virtual de salud mental en Latinoamérica. Estos galardones refuerzan la idea de que se trata de una solución tecnológica relevante en un sector en pleno crecimiento y con una gran necesidad de recursos adaptados al español.

El mercado de las apps de salud mental, impulsado en parte por la pandemia, ha experimentado un crecimiento muy notable. En paĆses como MĆ©xico y en el conjunto de LatinoamĆ©rica se espera que el uso de estas aplicaciones siga aumentando, con millones de usuarios buscando alternativas digitales para meditar, gestionar la ansiedad o recibir acompaƱamiento emocional sin barreras geogrĆ”ficas.
En este entorno han surgido tambiĆ©n otras herramientas como BambĆŗ, centrada en la meditación, o Pura Mente, orientada al mindfulness y la gestión del estrĆ©s, y tendencias como Hopecore. Todas comparten una misma idea: la tecnologĆa puede ser una aliada poderosa para acercar el cuidado de la salud mental a mĆ”s personas, siempre que se utilice con responsabilidad y sin pretender sustituir por completo al trabajo de los profesionales.
El reto de proyectos como Yana pasa ahora por mantener su relevancia mĆ”s allĆ” del pico de uso que supuso la pandemia, mejorar y ampliar sus funciones con la ayuda de la IA y continuar expandiĆ©ndose a nuevos mercados e idiomas, sin perder de vista la calidad de la experiencia y la seguridad de las personas usuarias. A medida que se consolidan, estas plataformas tambiĆ©n exploran colaboraciones con instituciones acadĆ©micas y sanitarias para evaluar de forma mĆ”s rigurosa su impacto en indicadores como la reducción de sĆntomas de ansiedad o depresión.
En un mundo en el que cada vez se habla mĆ”s abiertamente de salud mental, disponer de un asistente virtual como Yana, disponible a cualquier hora, en tu propio idioma y pensado para acompaƱarte tanto en crisis como en dĆas simplemente difĆciles, se convierte en un recurso valioso. No reemplaza a un profesional, ni pretende hacerlo, pero puede ser esa primera mano tendida que muchas personas necesitan para empezar a cuidar su bienestar emocional, especialmente cuando la depresión, la ansiedad o el desgaste provocado por situaciones como la del COVID-19 hacen que dar el primer paso parezca demasiado complicado.
