Cyanogen ha decidido apostarlo todo y jugársela para batir a Google. La compañía, responsables de la Custom ROM más famosa que existe, está decidida a conseguir crear un nuevo Android totalmente independiente de Google. Para ello, se han aliado con Blu y con Microsoft. Un primer smartphone llegará a finales de año.
Los pequeños temidos
En el mundo de la tecnología nos encontramos con gigantes que parecen invencibles, y que además parece que tienen el poder para hundir a cualquiera que amenace su podio. Sin embargo, de vez en cuando aparecen pequeñas compañías que poco a poco van ganándose un lugar en el mundo de la tecnología, y que empiezan a generar miedo en estos gigantes. Dentro del mundo de los fabricantes, esa compañía es Xiaomi. Pero dentro del mundo del software, y de los sistemas operativos, esa compañías es Cyanogen. Si tienes un móvil Android relativamente reciente, debes saber que muchas de las funciones que este tiene se las debes agradecer a Cyanogen, pues aunque Android, en principio, fue lanzado por Google, y son ellos los que programan el software de los smartphones, además de los propios fabricantes, lo cierto es que muchas de estas funciones están inspiradas en funciones que llegaron antes a Cyanogen, y que han triunfado en esta Custom ROM. ¿No conoces ninguna? Fíjate en los ajustes rápidos que aparece en la barra de notificaciones, o en la posibilidad de instalar temas en tu smartphone, como es el caso de la recién lanzada plataforma HTC Themes. Esto ha hecho que Cyanogen tenga un gran club de seguidores, y tenga un puesto en el mundo de la tecnología muy reputado. Si alguien tiene potencial para competir con Google en software, sin duda hablamos del equipo de Cyanogen.
La historia de Cyanogen se entiende mejor recordando su origen comunitario en los foros de desarrollo, cuando entusiastas con acceso root empezaron a mejorar Android partiendo del código abierto de AOSP. Con liderazgo técnico y la colaboración de decenas de voluntarios, aquella ROM añadió antes que nadie controles granulares de permisos, personalización profunda y optimizaciones que luego inspiraron a fabricantes y a la propia Google. Ese empuje inicial consolidó a CyanogenMod como el referente de las ROMs.

Un Android sin Google
El objetivo de la compañía es conseguir lanzar un Android que no cuente con Google. Como sabréis, Android es un sistema operativo de código libre, por lo que puede ser utilizado por los usuarios para crear las versiones que quieran. No obstante, raro es que exista una versión de Android que prescinda de Google y que triunfe. Solo una compañía muy grande se ha acercado a ello, Amazon. Su ROM no es tan utilizada como otras, dado que solo está presente en los Kindle, pero se puede decir que tiene una buena aceptación y un buen funcionamiento. También tenemos otras del extranjero, pero si hablamos de occidente, todos los smartphones conocidos tienen los servicios de Google instalados: Play Store, Gmail, Ajustes de Google… lo que a su vez implica tener que cumplir con ciertos requisitos de Google, y por tanto, se limita la libertad que, en teoría, ofrece Android a los fabricantes. Con eso es con lo que quiere acabar Cyanogen, quiere un Android completamente libre. Pero, ¿cómo?
El reto no es trivial. Aunque la base AOSP es abierta, la experiencia que los usuarios asocian a Android en muchas regiones depende de servicios cerrados como Play Services, que unifican APIs, sincronización y seguridad. Eso ha permitido reducir la fragmentación y homogeneizar la experiencia entre dispositivos dispares, a costa de menos flexibilidad para terceros. Cuando proyectos alternativos intentaron distribuir aplicaciones de Google junto a ROMs libres, se toparon con la realidad de las licencias: las famosas GApps acabaron separándose de las ROMs para instalarse aparte.

Alianza con Blu y Microsoft
Aunque no se puede hablar de una alianza oficial, sí podemos ver que las relaciones entre estas compañías son fuertes. Hace no demasiado tiempo se decía que Microsoft había invertido en Cyanogen, aunque finalmente se ha desmentido. La ronda de financiación de Cyanogen en la que se han recaudado 80 millones de dólares no incluía el nombre de Microsoft, pero parece claro que la compañía americana está detrás de Cyanogen de algún modo, y eso explicaría que su papel en el nuevo proyecto sea clave. Blu será la compañía que se encargará de fabricar el nuevo smartphone. La compañía está ubicada en Miami, y están destacando recientemente por ser un fabricante «indie». No es de los gigantes, pero ofrece buenos precios con buenas prestaciones. Una especie de Xiaomi.
Este smartphone de Blu contaría con una ROM de Cyanogen basada en Android, pero sin los servicios de Google. Aun así, nos encontraríamos con la Amazon App Store como tienda de aplicaciones, Opera como navegador de Internet, Dropbox y OneDrive para el almacenamiento en la Nube, Nokia Here para los mapas, y Spotify para la música. La presencia de Microsoft ya se ve en lo anterior, pero parece que también nos encontraríamos con Bing y Cortana, por lo que Microsoft tendría fe en un Android sin Google. Ya hemos visto que parecen estar trabajando en un Windows 10 basado en Android para Xiaomi, por lo que habrá que estar muy atentos con respecto al futuro de la compañía.
Sea como sea, nos encontramos con un smartphone que cuenta con aliados realmente relevantes. Hemos hablado rápidamente de Amazon, Microsoft, Spotify y hasta Nokia. Si tenemos en cuenta que Cyanogen llega con el impulso de los 80 millones recaudados de compañías como Twitter o Telefónica, es fácil llegar a la conclusión de que no están precisamente solos.

Para fabricantes y operadoras, un Android sin Google es un arma de negociación: permite preinstalar servicios alternativos y reducir dependencia de acuerdos con la gran G. Operadoras europeas han coqueteado con esta vía y gobiernos de determinados países han presionado para que los móviles no lleguen con apps de Google preinstaladas por defecto. Ese contexto explica por qué las preinstalaciones de apps de terceros (Microsoft, streaming, banca o TV) ganaron relevancia en propuestas con Cyanogen OS, como se vio en colaboraciones con marcas locales.
Usar un Android sin Google en el día a día
¿Es viable dejar fuera a Google en un Android moderno? La experiencia real muestra luces y sombras. Por el lado positivo, el ecosistema de Microsoft en Android es sólido y permite reemplazar la mayoría de piezas clave:
- Outlook en lugar de Gmail.
- OneDrive como alternativa a Google Drive.
- Word, Excel y PowerPoint en vez de Documentos, Hojas y Presentaciones.
- OneNote como alternativa a Google Keep.
- Microsoft Launcher como reemplazo de Google Now Launcher.
- Groove/Spotify para música, con catálogos amplios.
- HERE WeGo en lugar de Google Maps para navegación y mapas offline.
El gran «pero» llega cuando dependemos de Play Services: wearables como Android Wear/Google Wear OS, notificaciones push avanzadas, sincronización transparente entre apps y el catálogo de Google Play. Se puede suplir la tienda con Amazon Appstore o repositorios alternativos, pero quienes han invertido durante años en compras en Play o usan funciones como la sincronización de Chrome (marcadores, contraseñas, pestañas) notan la ausencia. En definitiva, es posible vivir sin Google, pero aún supone renuncias para usuarios con fuerte dependencia del ecosistema de Mountain View.

Cómo se distribuye CyanogenMod: versiones y actualizaciones
Cyanogen profesionalizó su desarrollo con ciclos claros y canales de distribución:
- Nightly: compilaciones frecuentes, bastante estables pero con cambios constantes.
- Snapshot: más pulidas que las nightlies, con menos bugs visibles.
- Release Candidate: candidatas a versión final, ya muy estables.
- Stable: liberaciones finales sin fallos conocidos.
La numeración de CyanogenMod se alinea con las versiones de Android (por ejemplo, CM 12.x con Lollipop, CM 13 con Marshmallow, CM 14.1 con Nougat), lo que facilitó a los usuarios entender qué base estaban instalando. Para mantener el sistema al día, surgieron herramientas como CyanDelta, que descargaban solo los cambios entre builds, reduciendo un paquete de cientos de MB a pocos MB y automatizando la actualización mediante recovery.
Instalación de CyanogenMod de forma segura
El proceso es conocido por la comunidad, pero conviene recordar sus puntos clave para quien valore su privacidad y control:
- Desbloquear el bootloader del dispositivo (siguiendo los pasos del fabricante).
- Instalar un custom recovery como TWRP para flashear la ROM.
- Hacer copia de seguridad y wipe de las particiones necesarias.
- Flashear la ROM de CyanogenMod y, si se desea, el paquete de GApps por separado.
Importante: no todos los dispositivos tienen el mismo soporte. Es vital comprobar el modelo exacto y descargar la build específica en el canal (desarrollo o estable) adecuado. Los usuarios más avanzados suelen complementar con kernels optimizados o módulos, mientras que quien busca estabilidad se mantiene en canales snapshot o stable.

Funciones avanzadas que marcaron la diferencia
Más allá de la base de Android, CyanogenMod destacó por un conjunto de extras que transformaban la experiencia:
- Trebuchet como lanzador propio: más opciones de cuadrícula, gestos y personalización sin depender de Google Now.
- LiveDisplay y ajustes de color: adaptación del tono de la pantalla según la hora y la luz ambiental para cuidar la vista.
- Ambient Display: vistazo rápido a las notificaciones con la pantalla en reposo (según hardware).
- Privacidad: control fino de permisos por app y lista de llamadas bloqueadas, adelantándose al control de permisos actual.
- Notificaciones configurables: filtros, prioridad y comportamiento en No molestar.
- Densidad LCD y tamaño de fuente: más información en pantalla y tipografías ajustadas por porcentaje.
- Atajos en la pantalla de bloqueo y botones programables (físicos o en pantalla).
- Perfiles del sistema: modos con ajustes distintos según red o ubicación.
En wearables, la compatibilidad mejoró con el tiempo, pero ciertos relojes y pulseras ligados a servicios de Google exigían Play Services, una limitación inherente para quien buscaba una experiencia 100% libre.
De la comunidad a la empresa… y el relevo de LineageOS
El salto de proyecto comunitario a empresa comercial (Cyanogen Inc.) trajo inversión, acuerdos con fabricantes emergentes y polémicas: módulos de código cerrado, exclusividades regionales y fricciones con marcas que apostaron por ROM propia tras colaboraciones iniciales. La integración de apps de Microsoft de fábrica en ciertas builds generó debate por el riesgo de bloatware.
Las tensiones internas y la dificultad de sostener una versión comercial para OEM sin perder el alma comunitaria terminaron por desgastar el proyecto. El anuncio del fin de los servicios centrales y builds oficiales de CyanogenMod dejó a muchos usuarios sin soporte, pero la comunidad reaccionó con rapidez: nació LineageOS, una bifurcación que recogía el trabajo de CyanogenMod bajo un nuevo nombre por motivos legales, manteniendo la misión de ofrecer Android limpio, actualizado y con respeto por la privacidad.

Google es un rival difícil de batir, y más en su campo, pues no olvidamos que esto de Android lo inventaron ellos. Sin embargo, Android es libre, y existe la posibilidad de un futuro en el que Android exista sin Google. ¿Es este el momento en el que aparece un tercer rival en el mundo del software para smartphones? De momento, sabemos que el nuevo smartphone de Blu llegará antes de que finalice este año. Fuente: Forbes.
El intento de Cyanogen por emancipar Android demostró que hay espacio para innovar fuera del paraguas de Google, con valor para fabricantes, operadoras y usuarios avanzados. También evidenció qué piezas del ecosistema siguen siendo críticas y cuáles pueden reemplazarse. Su legado pervive en LineageOS y en muchas de las funciones que hoy consideramos normales en cualquier Android, prueba de que una comunidad bien coordinada puede empujar los límites del sistema operativo móvil más usado del mundo.

