Google Yeti: así sería el servicio de juegos en streaming que prepara Google

  • Yeti es el nombre en clave del servicio de juegos en streaming que Google estaría preparando para competir con PlayStation, Xbox y NVIDIA.
  • La plataforma ejecutaría los juegos en la nube de Google, enviando imagen y sonido por streaming y recibiendo las órdenes del mando con baja latencia.
  • Google estudia lanzar hardware dedicado (consola o dispositivo tipo Chromecast) y reforzar Yeti con estudios propios y acuerdos con desarrolladores.
  • YouTube y los streamers jugarían un papel clave gracias a la integración para ver guías y retransmitir partidas de forma nativa.

servicio de juegos en streaming de Google Yeti

Nuevos reportes apuntan a que Google se reunió con varios desarrolladores durante el E3 para hablar de un nuevo proyecto. Se trata de un servicio cuyo nombre en clave es Yeti y que serviría para jugar videojuegos en streaming. La gran novedad de este enfoque es que la mayor parte del procesamiento gráfico no se realizaría en el dispositivo del usuario, sino en la nube de Google, aprovechando sus centros de datos repartidos por todo el mundo.

El servicio de videojuegos del futuro de Google se llama Yeti

plataforma Yeti de juegos en la nube

Google estaría trabajando en un nuevo servicio de videojuegos, que se conoce bajo el nombre clave de Yeti. Esta nueva plataforma pretendería competir cara a cara con los principales competidores de la industria: PlayStation, Xbox y Nintendo. ¿El concepto principal? Videojuegos mediante streaming desde la nube, con la mayoría del procesamiento teniendo lugar en servidores remotos de alta potencia.

O, dicho de otro modo, «Imagina jugar a The Witcher 3 en una pestaña de Chrome». Esta frase, repetida por varias fuentes cercanas al proyecto, resume la idea de poder disfrutar de juegos triple A desde un simple navegador, sin necesidad de disponer de un PC gaming ni de una consola de última generación.

La información procede de varias reuniones que Google mantuvo durante el pasado E3 y también durante la Game Developers Conference, buscando que varios equipos desarrolladores se interesaran en este nuevo servicio. Estas reuniones no solo sirvieron para presentar el concepto de juego en la nube, sino también para medir el interés del sector y plantear posibles acuerdos de contenido exclusivo.

No sería la primera intentona de crear un servicio de videojuegos mediante streaming, con OnLive, GeForce Now o PlayStation Now como nombres destacados en ofertas similares, o servicios como Steam Link. Tampoco sería el primer acercamiento de Google a los videojuegos, que en el pasado trabajó con compañías como Niantic -desarrolladora de Pokémon Go– y que en la actualidad cuenta en su equipo con personalidades destacadas con experiencia en consolas y servicios online.

Uno de los indicios técnicos más claros de que Yeti es un proyecto real es que el nombre Yeti aparece en el código de Chromium, el proyecto de navegador abierto en el que se basa Google Chrome. En comentarios de desarrolladores se menciona expresamente a la “gente de Yeti” al hablar de problemas de sincronización de audio y vídeo con Chromecast, algo crucial para que un juego en streaming se sienta fluido y sin retrasos.

Latencia y calidad de la conexión: el gran reto de Yeti

juegos de Google en la nube

En los comentarios de código de Chromium se hace referencia a que un tiempo de respuesta de 100 ms es demasiado alto y que los problemas de desincronización entre audio y vídeo se vuelven apreciables a partir de unos 50 ms. Estos datos encajan con lo que cualquier jugador sabe: la latencia es crítica para que los controles respondan al instante y la experiencia sea satisfactoria.

En un servicio como Yeti, la prioridad es que la imagen y el sonido lleguen al usuario perfectamente sincronizados, y que al pulsar un botón en el mando no se note un retardo molesto. Esto es especialmente importante en géneros donde el sonido es una referencia clave, como juegos musicales tipo Guitar Hero o títulos competitivos como shooters y battle royale, donde oír antes a un enemigo puede marcar la diferencia.

Para lograrlo, Google aprovecharía su infraestructura de centros de datos y de redes de alta velocidad, uno de los puntos fuertes de la compañía. Además, Yeti necesitaría que los hogares contaran con conexiones de banda ancha estables, con buena velocidad de subida y bajada, así como una baja latencia. No es lo mismo reproducir una película en streaming que enviar continuamente entradas de mando y recibir vídeo comprimido a alta resolución.

Este tipo de plataforma se apoya en un modelo de juegos bajo demanda: el usuario elige un título de un catálogo y los servidores de la compañía lo ejecutan, enviando el vídeo al dispositivo y recibiendo las órdenes del mando en tiempo real. Es una especie de “Netflix de los videojuegos”, pero técnicamente más exigente porque cualquier microcorte o pequeño retraso puede arruinar una partida.

En este contexto, las pruebas internas con Chromecast cobran sentido: este dispositivo ya es la pieza clave de Google para el streaming de vídeo, y adaptar su tecnología a los juegos interactivos es un paso lógico para explorar el potencial real de Yeti.

¿Llegará Yeti junto a una consola de Google?

Desde Google se están planteando comprar un estudio que poner a trabajar en videojuegos para Yeti, asegurándose tener una oferta mínima de títulos propios en el momento de lanzamiento. Sin embargo, este podría no ser el único elemento extra en desarrollo, dado que también se plantean la posibilidad de construir una videoconsola o un dispositivo dedicado para el salón.

Con este equipo de hardware, Yeti vendría incorporado de serie y permitiría acceder a todo lo que Google quiera ofrecer: desde juegos en la nube hasta posibles integraciones con YouTube, Google Assistant o servicios de la casa. Esta consola podría funcionar como una pieza más dentro de la familia “Made by Google”, junto a dispositivos como Pixel, Chromecast o Google Home.

¿Sería una consola con un hardware de primer nivel, tope de gama y precios similares a los de la competencia? ¿Sería un dispositivo más modesto y de bajo coste que se sitúe como una alternativa accesible? No se sabe todavía. El futuro a este respecto es más incierto, aunque no sería extraño pensar, por ejemplo, en usar Android o incluso un sistema más experimental como Fuchsia como base de este hardware.

Cabría esperar, en tal caso, que fuese más exitosa que consolas como Ouya. Aun así, si la mayoría del procesamiento tiene lugar en la nube, es más lógico decantarse por un dispositivo orientado a soportar una conexión continua y estable que a procesar gráficos exigentes de manera local. Para muchos usuarios bastaría con una caja pequeña, un Chromecast “vitaminado” o incluso la posibilidad de jugar directamente en una pestaña del navegador sin hardware extra.

Parte de las especulaciones también apuntan a que Google ha probado diferentes prototipos de mando, incluidos mandos específicos para su consola y pruebas internas utilizando el mando de Chromecast TV. El objetivo sería ofrecer un control muy sencillo de configurar, con baja latencia y preparado para integrarse tanto en el televisor como en otros dispositivos.

La estrategia de Google: desarrolladores, estudios y YouTube

juegos en streaming en el ecosistema de Google

Uno de los pilares de Yeti sería la relación con los desarrolladores. Durante eventos como la Game Developers Conference o el E3, Google habría aprovechado para reunirse con estudios independientes y grandes editoras, midiendo el interés ante la llegada de una nueva plataforma de videojuegos en streaming.

En estos encuentros se habrían planteado incluso ofertas de compra de estudios y estrategias de reclutamiento agresivo para asegurarse una masa crítica de juegos exclusivos o, al menos, de lanzamientos simultáneos con otras consolas. La compañía sabe que en este mercado el verdadero valor está en el catálogo de títulos y en el apoyo de los grandes nombres del sector.

Otro eje estratégico importante sería el papel de YouTube y de los streamers. Google lleva tiempo intentando competir con Twitch en el terreno del vídeo en directo de videojuegos, y Yeti podría ser la pieza que falta. Se ha hablado de un soporte casi nativo de YouTube en la plataforma de Cloud Gaming, permitiendo buscar tutoriales de un juego, ver guías o incluso lanzar una retransmisión en directo sin hardware adicional.

Para los creadores de contenido, esto significaría poder pulsar un botón y empezar a emitir la partida a su canal de YouTube, sin capturadoras ni configuraciones complejas. Para el jugador medio, supondría acceder a vídeos de ayuda o soluciones de un nivel difícil desde la misma pantalla de juego, sin tener que cambiar de dispositivo.

A todo esto se suma la experiencia que Google ha ido acumulando con perfiles clave como Phil Harrison y otros ejecutivos procedentes de Sony, Microsoft, EA y compañías con experiencia en servicios de streaming de videojuegos como Gaikai. Todo apunta a que la compañía no quiere hacer un experimento pequeño, sino un movimiento ambicioso que la coloque en el centro del juego en la nube.

Con todos estos indicios, Yeti se perfila como un proyecto real que busca combinar la potencia de la infraestructura en la nube de Google, la comodidad del streaming de videojuegos y la enorme comunidad de YouTube y Android. Si consigue resolver el reto de la latencia, ofrecer un catálogo atractivo y un modelo de suscripción competitivo, podría convertirse en uno de los servicios clave de la próxima gran etapa del gaming.

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