OnePlus 3: puntos negativos reales, mejoras y lo que debes saber

  • Sin microSD, radio FM ni carga inalámbrica; USB-C limitado a 2.0 y altavoz mejorable.
  • Cámara solvente con OIS, pero vídeo mejor estabilizado a 1080p/30 y nocturnas con ruido.
  • OxygenOS fluido y cercano a Android puro, con históricos de bugs puntuales entre actualizaciones.
  • Dash Charge muy eficaz pero propietario; autonomía notable con posibles variaciones según uso y calor.

Aspectos negativos del OnePlus 3

Se anunció el nuevo OnePlus 3, un terminal que supone una avance claro respecto al modelo al que sustituye en el mercado y que ha dejado buenas sensaciones. Un ejemplo de lo que decimos es que ya no es necesario tener una invitación para comparar uno de estos teléfonos. Pero, la verdad, es que hay algunos detalles que no son tan positivos.

Antes de nada hay que decir que la relación calidad/precio es bastante buena en el OnePlus 3. No es menos cierto que hay modelos como por ejemplo el Le Max 2 que no están muy lejos de lo que ofrece este dispositivo, y no tiene absolutamente nada que envidiarle en lo que se refiere al hardware. Por lo tanto, en esta ocasión no ocurre como con el primer terminal de la compañía, que fue todo un golpe de efecto.

Y, justo esto, se podía solucionar con el lanzamiento de una variante de 4 GB (que se especuló que podría ser de la partida en su lanzamiento, pero que no ha sido así). Algunas fuentes indicaron que en un futuro se pondría a la venta esta versión más reducida -y económica-, pero la propia compañía ha confirmado que no será así. Esto demuestra que el modelo de OnePlus 3 anunciado es la apuesta firme, y quizá también que falte algo de músculo para dar salida a dos versiones del dispositivo. El caso, es que un modelo con 4 GB hubiera sido todo un acierto, en mi opinión.

Diseño del OnePlus 3

Otros detalles

En lo que se refiere al hardware principal no hay mucho que objetar en el OnePlus 3, ya que tanto procesador como RAM son potentes y hacen que este modelo se codee con cualquiera (siempre que oxygen OS cumple bien con su función). Pero, siempre hay uno, hay algo que es manifiestamente mejorable: el almacenamiento. No es que los 64 GB sean pocos, pero el no poder utilizar una tarjeta microSD (para por ejemplo poder gestionar los datos en diferentes dispositivos), creo que no es nada positivos. Lo he criticado siempre de los Nexus o los modelos de Apple, y compañías como Samsung han retornado a su uso en sus último dispositivo de gama alta. Esto, la verdad, es algo que no resulta nada positivo.

Faltan extras clave para algunos usuarios: no hay radio FM, la pantalla se queda en Full HD y el altavoz inferior no destaca en potencia ni en cuerpo. Además, el conector USB-C funciona a velocidad USB 2.0, una limitación frente a rivales que ya apuestan por estándares más rápidos.

Otra cuestión es el uso de Dash Charge. Esta tecnología de recarga rápida se ha indicado por los que han podido utilizar el OnePlus 3 que es bastante efectiva. Esto es positivo y posiblemente el dispositivos sea uno de los mejores del mercado en este apartado… pero solo funciona con el cargador que se incluyen son el teléfono, por lo que si no lo tienes a mano no podrás sacarle partido. Por cierto, la pantalla Optic AMOLED es de calidad, pero básicamente lo que se ha hecho es modificar los colores y la temperatura de las SuperAMOLED (y  habrá que ver si esto tiene resultados beneficiosos en realidad).

La carga rápida propietaria es muy conveniente, pero conviene recordar que no hay carga inalámbrica y que el mejor rendimiento de Dash se obtiene con el cable y adaptador oficiales. En pantalla, el panel es nítido y contrastado, aunque el brillo en exteriores es mejorable y el perfil de color tiende a la saturación si no se ajusta.

Imagen trasera del OnePlus 3

En fotografía, el hardware cumple con estabilización óptica y 16 MP, pero hay aspectos a vigilar: la lente sobresale y carece de protección especial, el modo HDR automático puede producir procesado agresivo y, sobre todo, el vídeo ofrece su mejor estabilización a 1080p/30 fps. A resoluciones superiores, la estabilización es más limitada y se perciben microenfoques en tomas con mucho movimiento o reflejos.

En condiciones de baja luz, la cámara trasera puede generar ruido visible y pérdida de detalle al subir ISO. La frontal es resolutiva para videollamadas, aunque no es especialmente angular. Son peajes razonables por el precio, pero importantes si la fotografía nocturna o el vídeo estabilizado son una prioridad.

En el lado del software, Oxygen OS destaca por su fluidez y estética ligera muy cercana a Android puro. Sin embargo, existen antecedentes de bugs puntuales en determinadas compilaciones —notificaciones, lector de huellas o gestión de RAM— que se han ido corrigiendo con actualizaciones. La experiencia general es buena, aunque no siempre lineal entre actualizaciones, y conviene tenerlo en cuenta.

Pasando a conectividad, hay Dual SIM y, a diferencia de generaciones previas de la marca, NFC para pagos y emparejamientos rápidos. Se echa en falta microSD y radio FM, pero la memoria interna es rápida (UFS) y la compatibilidad de redes está bien cubierta. El Alert Slider añade valor práctico, aunque al ser un elemento mecánico no todos apreciarán su presencia.

Sobre batería, los 3.000 mAh dan para una jornada de uso moderado con una recarga rápida muy competitiva. No obstante, distintos perfiles de uso y ciertas versiones de software pueden provocar autonomías irregulares. En escenarios de calor ambiental elevado o juegos exigentes, es posible notar calentamiento y bajadas puntuales de rendimiento, algo a considerar si sueles usarlo intensivamente al aire libre.

La pantalla Optic AMOLED luce colores vivos y ángulos sólidos, pero con Full HD no compite en densidad con paneles QHD de otros topes de gama. A cambio, gana en consumo y rendimiento, y mantiene una gran experiencia en juegos y multimedia. El altavoz inferior cumple, aunque está lejos de configuraciones estéreo más ambiciosas en volumen y escena.

En diseño, el cuerpo unibody de aluminio transmite sensación premium, si bien el parecido con otros fabricantes es evidente y la cámara expuesta invita al uso de funda para evitar apoyos inestables y roces. El lector de huellas frontal es rápido y consistente, y el bootloader desbloqueado facilita a los más avanzados personalizar el equipo.

El caso es que el OnePlus 3 es una evolución muy conveniente y que apunta muy alto en líneas generales, tanto en rendimiento como en diseño (aunque creo que el parecido con los dispositivos de HTC es algo más que evidente). Pero tiene algunos detalles que se pueden mejorar, incluso por el precio que tiene. Claramente es un “flagship killer”, como otros muchos del mercado, y todo apunta a que sus ventas serán buenas -pero mejor ir con la lección bien aprendida-. ¿Qué opináis? ¿Será este vuestro siguiente termina Android?