Nuevo logo
La compañía ha presentado el que será el nuevo logo, que sustituirá al anterior. El logo de antes contaba con muchos más ángulos rectos, y la tipografía iba siendo más fina desde la M hasta la U. Ahora eso ha cambiado, al tipografía es uniforme, con ángulos menos rectos, y solo hay un detalle a destacar, las modificaciones en las letras E y Z. A continuación podéis ver el nuevo logo.
Este nuevo logo de la compañía tiene un objetivo y es cambiar por completo su estrategia. Aunque esperemos que eso no suponga cambiar su estrategia con los smartphones. Como podéis ver en el siguiente gráfico, quieren pasar de ser una compañía cuyos smartphones son comprados por motivos racionales, a una compañía cuyos smartphones son comprados por motivos emocionales. De esta manera, quieren parecerse más a Apple y Google, aunque sobre todo a la compañía de Cupertino.
En esa línea de identidad, la marca ha ido reforzando su universo visual: además de la palabra MEIZU con tipografía pulida, en algunos soportes ha introducido un emblema “MZ” minimalista. El punto ubicado en la esquina inferior derecha simboliza la singularidad y el origen, mientras que la letra Z puede leerse también como una N de “Nuevo”. Los colores corporativos “Rojo Pasión” y “Negro sin límites” conectan con su mensaje: la búsqueda nace de la pasión y no tiene fronteras.
Además, quieren encontrar el equilibrio entre el hardware y el software. Mientras que Google se centra en el software, y Samsung más en el hardware, Meizu quieren centrarse en los dos aspectos. Claro está, esa es su estrategia, pero habrá que ver si después son capaces de ejecutarla y llevarla a cabo, porque resulta simple decir que quieren parecerse a Apple, pero notablemente complejo llegar a ser una compañía con el éxito de lo de Cupertino. En producto, eso se traduce en una capa como Flyme OS, en microinnovaciones útiles —como el botón mBack o gestos que simplifican el uso— y en la ambición de contar con un tope de gama por encima de las familias clásicas.
Meizu, Nokia y su llegada a Europa
Parte de la nueva estrategia de Meizu está en su alianza con Nokia, y su llegada a Europa. Aunque Meizu ya vende sus smartphones oficialmente en Europa, todavía tardan mucho en llegar a nuestro continente, y un verdadero lanzamiento supondría lanzar a la vez aquí y en Asia. Para eso podría ayudar Nokia, pues la compañía finlandesa tiene un gran papel en el mercado europeo. Desde luego, con móviles con las características de los Meizu, el gran diseño con el que cuentan, y una estrategia con la que quieren competir con Apple y Samsung, desde luego los teléfonos móviles de Meizu habrá que tenerlos muy en cuenta de ahora en adelante.
El impulso internacional no nace de cero. En su trayectoria, Meizu pasó de los reproductores MP3 a los primeros smartphones, vivió su etapa MX y consolidó una base de fans gracias a Flyme OS. Aprendió también del mercado: para ganar escala decidió ampliar catálogo, cubrir más gamas y apostar por una cadencia de lanzamientos más ágil. Ese enfoque le permitió alcanzar picos como los 2,89 millones de unidades en un solo mes, según fuentes del sector, demostrando capacidad para competir en volumen cuando la propuesta de valor es clara.
El reto europeo exige más que buenos móviles: distribución, servicio y acuerdos. En mercados maduros, Meizu necesita presencia con operadores, minoristas clave y plataformas como Amazon, además de campañas de marketing que construyan marca y expliquen su equilibrio de precio, diseño y prestaciones. Esa visibilidad es la que facilita que un producto de nicho se convierta en una opción masiva.
La compañía también ha fortalecido su ecosistema con socios estratégicos y participación de grandes grupos tecnológicos. Bajo el paraguas de la movilidad inteligente, Meizu aporta software —Flyme Auto— para la integración con el automóvil, y explora nuevas categorías como XR y wearables. Esta visión de experiencia multi‑dispositivo e interconectada (hogar, coche y smartphone) encaja con su plan de ser una marca emocional que acompaña al usuario en más momentos del día.
En catálogo, su apuesta combina gamas de entrada y media con modelos muy competitivos en precio/prestaciones, y buques insignia compactos con cámaras avanzadas, pantallas de alto brillo y procesadores de última generación. El objetivo: que la elección de un Meizu no sea solo lógica por el precio, sino también emocional por diseño, detalle y experiencia.
Mirando al futuro, si Meizu ejecuta bien su identidad de marca, acelera la distribución europea y mantiene su foco en equilibrio hardware‑software, tiene margen para crecer. No es una transición sencilla, pero la combinación de microinnovación, ecosistema y narrativa emocional puede situarla como una alternativa sólida a los gigantes del sector.


