Las fotografías con efecto bokeh o modo retrato han ganado mucha popularidad en los últimos tiempos. El fondo desenfocado y el sujeto nítido en primer plano se han convertido en un recurso habitual para conseguir imágenes más llamativas, tanto en redes sociales como en fotografía más creativa. En esa línea, Google Photos ha ido incorporando funciones avanzadas para tratar el desenfoque, hasta el punto de que ahora es posible editar el desenfoque en Google Photos de forma muy precisa y en una gran variedad de fotografías, incluso si no fueron tomadas originalmente con modo retrato.
Podrás editar desenfoque en Google Photos: la función comienza a aparecer en iOS

Las fotografías en modo retrato con efecto bokeh son aquellas en las que el sujeto fotografiado aparece en primer plano totalmente enfocado, mientras que el fondo aparece desenfocado o «roto». Esto permite destacar mejor a la persona u objeto principal y conseguir resultados más artísticos y profesionales. Inicialmente era necesario tener una cámara dual para conseguir este efecto, dado que cada objetivo se encargaba de enfocar una zona distinta de la escena y el sistema combinaba la información para editar la profundidad.
Sin embargo, hoy en día ya no es difícil encontrar modos retrato realizados vía software, ya sea con la cámara trasera o con la frontal. Los algoritmos de procesamiento son capaces de detectar el sujeto y separar fondo y primer plano, lo que permite eliminar la necesidad del segundo sensor en muchos dispositivos y facilita que cualquier usuario pueda disfrutar del efecto bokeh.
En Google tenemos una compañía que ha centrado muchos esfuerzos en este apartado, ya que le ha permitido destacar con sus móviles Pixel y, sobre todo, con su app de cámara, la GCam. En todo lo referente al tratamiento mediante software de las fotografías, lo tienen muy pulido. Y es así como cobra sentido la función que están implementando en la app de Google Photos para iOS y Android: ahora puedes editar el desenfoque en Google Photos de forma sencilla para que las fotos en modo retrato (y muchas otras) sean tal y como deseas.
Esta herramienta comenzó centrada en retratos de personas, pero ha evolucionado hasta convertirse en un auténtico «retrato universal» dentro de Google Fotos. Ya no se limita únicamente a fotografías en las que aparezca una cara bien identificada, sino que se puede aplicar a animales, plantas, comida o prácticamente cualquier objeto, e incluso en capturas antiguas almacenadas en tu cuenta, ampliando enormemente las posibilidades creativas.
Gracias a esta mejora, Google Photos analiza la escena y es capaz de detectar diferentes planos para que puedas desenfocar tanto el fondo como ciertos primeros planos. Esto da más control al usuario, que deja de depender por completo de cómo hizo la foto inicialmente y puede corregir o refinar el desenfoque después.
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Cómo editar desenfoque en Google Photos: así funcionará
La función de editar desenfoque en Google Photos se encuentra disponible tanto en iOS como en Android, aunque algunas novedades suelen estrenarse primero en uno de los sistemas y extenderse de forma progresiva al resto de dispositivos. Al fin y al cabo, pasó lo mismo con opciones como el modo oscuro de YouTube, que llegó antes a los móviles de Apple y después se desplegó al resto de usuarios.
Mientras la función llega a todas las cuentas, conviene entender cómo va a funcionar esta herramienta y cómo sacarle el máximo partido. El flujo general parte siempre de una foto guardada en tu biblioteca. Lo primero es, por supuesto, hacer una fotografía con el modo retrato en Google Fotos o con la cámara de tu móvil, aunque, gracias al «retrato universal», también puedes aplicar desenfoque en muchas fotografías tomadas con modo automático normal en las que aparezcan personas u otros sujetos claramente distinguibles.
Después, solo tienes que abrir la imagen a través de la app de Google Photos y pulsar en el botón Editar para desplegar todas las herramientas de edición disponibles. Dentro del menú verás diferentes secciones (como ajustes básicos de luz y color, filtros, recorte, etc.), y en la parte de Herramientas encontrarás la opción dedicada al Desenfoque, que es la que permite modificar la profundidad de campo.
Al acceder a la herramienta de desenfoque, Google Fotos te deja cambiar el enfoque tocando sobre la zona de la foto que quieres que quede más nítida. De esta forma le indicas a la aplicación qué elemento debe ser protagonista y cuáles deben quedar más difuminados. Esto es muy útil, por ejemplo, para desenfocar un fondo distractor o para corregir una imagen en la que un primer plano no deseado roba atención.
Una vez marcado el punto de enfoque, Google Photos muestra controles específicos para jugar con los niveles de Desenfoque y Profundidad. Con el deslizador de Desenfoque ajustas lo borroso que quieres que esté el fondo o las zonas secundarias, mientras que con el control de Profundidad determinas a partir de qué distancia se empieza a aplicar ese desenfoque, simulando así un comportamiento similar al de un objetivo luminoso en una cámara profesional.
Para las fotos que no se realizaron originalmente con el modo retrato de la cámara, Google Fotos recurre a su inteligencia artificial para calcular virtualmente los planos y distancias de la escena. Mediante modelos avanzados identifica personas, mascotas, objetos y fondos, y construye un mapa de profundidad aproximado que permite aplicar un desenfoque convincente incluso en capturas antiguas. Los resultados suelen ser más que aceptables para la mayoría de fotos, y permiten darle un toque más artístico y profesional sin necesidad de un equipo físico complejo.
Al finalizar la edición, Google Fotos te permite pulsar en Listo y seguir ajustando otros parámetros de la imagen (como brillo, contraste, saturación o recorte), o bien ir directamente a guardar los cambios. En muchos casos, la aplicación ofrece la opción de Guardar copia o Guardar como copia, de forma que se crea una nueva imagen editada y el archivo original permanece intacto en tu cuenta. Así siempre mantienes un respaldo sin ediciones y puedes volver a él si el resultado no te convence.
Conviene tener en cuenta que estas funciones pueden no estar disponibles en todas las fotografías ni en todas las cuentas de Google. Algunas herramientas avanzadas se activan primero en determinados dispositivos (como los móviles Pixel) o en regiones concretas, y se van desplegando de forma gradual. Si no ves el botón de desenfoque o las sugerencias automáticas de Desenfocar fondo, lo más probable es que tengas que esperar a futuras actualizaciones de la app.
Inicialmente, esta función de desenfoque automático estaba muy ligada a los retratos de personas. Google Fotos analizaba la imagen y, si detectaba un selfie o una cara bien encuadrada, mostraba debajo una acción recomendada con el texto Desenfocar fondo para conseguir el efecto bokeh. El usuario solo tenía que pulsar ese botón y mover la barra de intensidad para establecer el nivel de desenfoque, con una recomendación personalizada para cada foto generada por la propia aplicación.
Con el tiempo, ese comportamiento se ha ampliado y ahora Google Fotos es capaz de sugerir el desenfoque en muchas más situaciones, siempre que la escena tenga un sujeto principal claramente diferenciable. Además, puedes forzar la herramienta de desenfoque incluso si no aparece la sugerencia, siempre que tu dispositivo y tu cuenta tengan la función activa. Esto abre la puerta a crear desenfoques en fotos de cuerpo completo, detalles de objetos, escenas de comida o paisajes en los que quieras destacar solo un elemento.
Una vez hagamos los cambios que queramos, tocará guardarlos. En muchos casos, Google Fotos crea automáticamente una copia editada como medida de seguridad, de modo que puedas comparar el antes y el después o decidir más adelante cuál conservar. Puedes elegir si quieres mantener ambas versiones o eliminar una de ellas según el espacio que tengas disponible o el uso que vayas a darles.
Eso sí, debes tener más cosas en cuenta. Durante bastante tiempo la opción solo funcionaba con fotos hechas originalmente con el modo retrato, por lo que no se podía añadir desenfoque en una fotografía hecha con el modo normal. Con la evolución hacia el «retrato universal» y el uso intensivo de inteligencia artificial, esta limitación se ha ido relajando, pero es posible que en algunos dispositivos antiguos o configuraciones concretas siga habiendo restricciones.
En segundo lugar: en Android se aplica de forma muy similar a como ocurre en iOS. La interfaz puede variar ligeramente según la versión de la app, pero la base es la misma: abrir la foto, entrar en Editar, ir al apartado de Herramientas y elegir Desenfoque. ¿Y por qué destacamos esto último? Porque si tu móvil no cuenta con modo retrato nativo pero quieres aprovechar la máxima calidad posible al jugar con la profundidad, siempre es buena idea que te hagas con un port de la GCam que active el modo retrato y mejore el tratamiento de la imagen desde el momento de la captura.
Combinando un buen disparo inicial con el modo retrato de GCam y las herramientas de desenfoque y profundidad de Google Photos, puedes conseguir resultados muy próximos a los de una cámara profesional, con control sobre qué destacar, qué ocultar y cuán sutil o intenso debe ser el efecto bokeh en cada una de tus fotografías.
Todo este conjunto de funciones hace que Google Fotos se convierta en una especie de laboratorio de profundidad de campo accesible para cualquier usuario, sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados y con la comodidad de trabajar directamente sobre las imágenes almacenadas en la nube o en tu dispositivo móvil.
