Todos los fabricantes cuando lanzan un smartphone instalan aplicaciones de fábrica en este, que luego ni siquiera podemos desinstalar en muchos casos cuando tenemos el smartphone. El caso de Samsung es solo un ejemplo de todo lo que hacen los demás. Sin embargo, ha sido el caso que ha estudiado Strategy Analytics, con unos resultados realmente relevantes.
Aplicaciones preinstaladas, ¿qué son?

Cuando compramos un smartphone Android, estos suelen llevar aplicaciones ya instaladas. Son la calculadora, la agenda, la aplicación de mensajería, la de correo electrónico, y otras aplicaciones que vienen preinstaladas en nuestro smartphone, y que siempre han estado ahí. Con el paso del tiempo, los fabricantes han ido instalado más aplicaciones. La aplicación de cámara, por ejemplo, es una de las aplicaciones que han añadido. Pero también están las aplicaciones como S Voice, en el caso de Samsung, como Motorola Assist, en el caso de la compañía americana, o como es ChatOn, la aplicación de mensajería que llevan los smartphones de la compañía surcoreana, por volver a hablar de ellos. Estas son las aplicaciones que instalan los fabricantes de fábrica, que no pueden ser desinstaladas en muchos casos.
En Android, además, el término bloatware se usa para referirse a todo ese software preinstalado que no siempre aporta valor a cada usuario. A diferencia del PC, donde el bloatware se puede quitar con facilidad, en móviles hay apps del sistema ubicadas en la partición de sistema, por lo que no se pueden desinstalar con el método tradicional.
Este bloatware puede tener distintos orígenes: apps del fabricante (Samsung, Xiaomi, etc.), Google Apps que vienen en el paquete de servicios, apps del operador móvil, acuerdos con terceros (juegos de prueba, tiendas, redes sociales) e incluso utilidades duplicadas que replican funciones ya cubiertas por otras herramientas. La relación entre fabricantes y plataforma a menudo genera confusión sobre responsabilidades; recuerda que Android no es lo mismo que Google.
Conviene señalar que no todo lo preinstalado es inútil: para muchos usuarios algunas de estas apps suponen un valor añadido listo para usar. El problema nace cuando se duplican funciones o cuando el usuario no las necesita y no se le permite retirarlas. Para identificar casos extremos, puedes revisar listas de apps para Android que no sirven para nada y valorar si te afectan.
¿Cuál es el problema?

En principio, a uno le podría parecer que el hecho de que el fabricante ya instale aplicaciones es algo bueno, porque le proporciona al usuario herramientas que, además, en otros casos costarían dinero. Solo tenemos que pararnos a pensar en el precio que podría tener una aplicación como S Voice en caso de que tuviéramos que pagar el precio que le fija una compañía que ha tenido a un equipo entero trabajando en dicha aplicación y que continúa todavía mejorándola. Y es solo un ejemplo, lo mismo ocurre con todas las demás. Es posible que muchos prefiramos Gmail, pero es innegable que el coste de desarrollar una aplicación de correo electrónico es importante. Desde ese punto de vista, es algo bueno y positivo. No obstante, los problemas vienen cuando estas aplicaciones ocupan espacio y no las utilizamos. No tiene sentido que nos quiten 10 GB de memoria para tener aplicaciones dos veces. Es el ejemplo de Gmail y la aplicación de correo electrónico. Si no quiero usar la aplicación de correo electrónico, porque quiero usar Gmail, ¿para qué la quiero tener instalada?
Es lo mismo que ocurre con S Voice, el sistema de reconocimiento de voz que nos permite controlar nuestro smartphone. Es un sistema que ocupa memoria, pero que en muchos casos ni siquiera se usa. O la cámara, con muchas opciones, y que quizás en muchos casos podría ser prescindible, bien porque los que solo quieren capturar fotos prefieren una cámara más simple, o bien porque los que quieren capturar fotografías y editarlas, tienen aplicaciones mejores.
Hay matices técnicos importantes: borrar una app del sistema no siempre libera mucho espacio, porque su APK reside en la partición del sistema. Lo que sí puedes liberar es el espacio de datos, caché y actualizaciones, además de evitar procesos en segundo plano que consumen recursos. Para profundizar en las opciones seguras, consulta la guía completa para congelar y desactivar apps preinstaladas.
Más allá del almacenamiento, el bloatware puede afectar a la autonomía si lanza servicios, generar notificaciones no deseadas y aumentar la complejidad de uso al duplicar funciones (por ejemplo, dos galerías, dos calendarios o dos tiendas: Google Play y Galaxy Store). Esa redundancia confunde y diluye la experiencia, especialmente en capas como One UI, donde conviven soluciones de Google y del fabricante. Herramientas como Greenify ayudan a ahorrar batería y memoria RAM evitando procesos innecesarios en segundo plano.
¿De verdad no se usan?

Pero eso solo sería un problema en un caso, si de verdad esas aplicaciones no se usaran. Strategy Analytics ha estado analizando a un grupo de usuarios con Samsung Galaxy S3 y Samsung Galaxy S4, para determinar el uso que hacen de lo que se denomina como bloatware, las aplicaciones que instalan de fábrica las distintas compañías. Comparando, han podido determinar que estos usuarios de Samsung Galaxy S3 y Samsung Galaxy S4 han dedicado 11 horas al mes a utilizar Facebook de media. Si comparamos esto con el uso que han hecho de S Voice, los resultados son sorprendentes, pues solo han dedicado unos tres minutos de media a utilizar el sistema de reconocimiento de voz. Pero es que, todavía peor son los números de ChatOn, pues los usuarios solo han dedicado una media de seis segundos de uso al mes. Lo que significa que lo único que ha ocurrido es que han ejecutado la aplicación por error. S Memo también ha sido utilizada algo más de tres minutos de media al mes. Samsung Apps se utiliza un minuto al mes.
Este patrón apunta a una realidad: los usuarios tienden a usar lo que ya conocen y confían (redes sociales, Play Store, YouTube) frente a alternativas impuestas por el fabricante. Aunque hay excepciones, la media sugiere que buena parte del bloatware queda infrautilizado.
Además, la cifra de uso suele crecer solo cuando la app aporta una ventaja clara sobre lo ya instalado o cuando reemplaza funciones que el usuario considera esenciales. En ausencia de ese valor diferencial, esas aplicaciones quedan en segundo plano, ocupando recursos y espacio.
¿Deberían añadir menos bloatware?

Lo que deberían plantearse las compañías es si de verdad deberían eliminar el bloatware. No es que sean aplicaciones malas, que no lo son en ningún caso, pero sí que pueden ser inútiles para las que no las utilizan. Una buena decisión quizás sería permitir desinstalar estas aplicaciones a los usuarios. De esta manera, los que las quieran usar, las usarán como primera opción, pero podrán desinstalarlas si no las quieren.
Otra alternativa razonable es ofrecer un asistente inicial que permita elegir qué apps de fabricante desea el usuario. Para quienes quieren un móvil listo para usar, la selección por defecto puede seguir presente; para quienes buscan control, la opción de no instalar o desinstalar debe ser transparente y reversible.
Importa también diferenciar entre apps críticas del sistema (imprescindibles para estabilidad y seguridad) y apps opcionales. Las primeras deben protegerse; las segundas, idealmente, deberían poder eliminarse o al menos inhabilitarse sin consecuencias.
Cómo eliminar el bloatware en Android y en móviles Samsung

Antes de nada, recuerda que las aplicaciones del sistema residen en una partición distinta. Al desinstalarlas con métodos avanzados, el APK puede permanecer en el sistema, pero la app se elimina para el usuario actual, evitando que se ejecute y liberando datos y caché.
1) Desinstalar como cualquier app
Algunas aplicaciones preinstaladas (sobre todo de terceros o complementarias) muestran el botón Desinstalar al mantener pulsado su icono o desde Ajustes > Apps. Es el método más simple y reversible desde la tienda si las necesitas de nuevo.
2) Inhabilitar cuando no se puede desinstalar
Si el botón de desinstalación no aparece, suele existir la opción Inhabilitar. Al hacerlo, la app desaparece del cajón, se revierte a su versión de fábrica y deja de ejecutarse. Es un método seguro para quitarla del medio. Ten en cuenta que podrías afectar a funciones relacionadas si inhabilitas servicios del fabricante. Si lo que prefieres es simplemente ocultarlas, aprende a ocultar apps en Android para mejorar tu privacidad.
3) Eliminar bloatware sin root con ADB
Para ir más allá, puedes usar ADB (Android Debug Bridge) desde un ordenador. Tras activar las opciones de desarrollador y la Depuración USB, conecta el móvil y usa comandos para desinstalar por usuario. Un ejemplo: pm uninstall -k --user 0 com.google.android.youtube. Este método no requiere root y es muy eficaz, pero exige identificar bien el nombre del paquete.
4) Usar herramientas como Universal Android Debloater
Si no quieres escribir comandos, Universal Android Debloater ofrece una interfaz que detecta apps y sugiere qué es seguro quitar. Funciona en Windows, macOS y Linux y facilita mucho el proceso sin root. Aun así, conviene revisar cada app antes de eliminarla para evitar problemas.
5) Desinstalar con root
Con permisos de root puedes borrar físicamente paquetes de la partición de sistema con utilidades especializadas. Es la vía más drástica y no recomendable para la mayoría, ya que un borrado inapropiado puede causar inestabilidad o romper funciones. Además, no siempre ganarás espacio en la partición de datos del usuario. Si te planteas el root, revisa las razones para hacerse root antes de decidirte.
Preguntas frecuentes y aclaraciones clave

¿Eliminar bloatware acelera el móvil? En la mayoría de casos notarás menos servicios en segundo plano, menos notificaciones y una interfaz más limpia. La mejora depende de cuántas apps se inhabiliten y del estado del dispositivo. Si las notificaciones son un problema, puedes aprender a eliminar las notificaciones permanentes.
¿Liberaré mucho espacio? Lo que se libera de forma inmediata son datos, caché y actualizaciones. El espacio del APK del sistema no siempre se recupera al no residir en la partición de datos.
¿Puedo recuperar una app eliminada con ADB? Sí, reinstalándola desde la tienda si está disponible o revirtiendo cambios con el mismo método. En casos extremos, un restablecimiento a valores de fábrica la restaura.
¿Es seguro deshabilitar apps del fabricante? Por lo general sí, pero algunas están interconectadas. Si algo deja de funcionar como esperas, vuelve a habilitar la app. La ventaja de inhabilitar es que es reversible.
¿Por qué los fabricantes las incluyen? Para ofrecer su propio ecosistema y acuerdos con terceros. Es una estrategia de retención, pero debe equilibrarse con el control del usuario para no perjudicar la experiencia.
La línea entre propuesta de valor y exceso es fina. Cuando se ofrece elección, desinstalación sencilla e información clara, el usuario percibe control. Cuando se bloquea la retirada o vuelven apps tras una actualización mayor, la sensación es de imposición. Apostar por la transparencia y la opción de inhabilitar o desinstalar ayuda a que cada móvil se adapte a su dueño sin sacrificar estabilidad ni seguridad.
